Doug Cameron - Journey To You (1991)

"Journey to You" es una obra que encarna un pop-jazz suave e inspirado, en el que el violinista muestra claros destellos de inventiva y musicalidad, consolidándose como uno de sus esfuerzos más notables. Su sonido recuerda al de los primeros Spyro Gyra, con arreglos cuidados y melodías envolventes que se asientan con naturalidad entre lo accesible y lo sofisticado. Piezas como “Flavor of Ireland” mezclan influencias celtas con atmósferas cálidas, aportando una sustancia rara vez escuchada en el jazz adulto contemporáneo y elevando el disco por encima de la media del género. Este álbum es un excelente ejemplo de Cameron grabando temas azucarados para su propio deleite, pero también sugiere que quienes buscan profundidad en el jazz deberían prestar especial atención a su trabajo.

Doug Cameron - Journey To You (1991)

01. Let It Loose
02. Can't Forget
03. Simple Pleasures
04. Mystical Duet
05. Flavor Of Ireland
06. The Power Of Passion
07. Journey To You
08. Cool It
09. These Are The Moments

Duración total: 47:31 min.

Comentarios

  1. Si plantas la semilla del amor, tú mismo floreces. —Ma Jaya Sati

    ResponderEliminar
  2. La alegría es la piedra filosofal que todo lo convierte en oro.
    Benjamin Franklin

    ResponderEliminar
  3. Tal cual, tenemos que vivir alegres y agradecidos por todo lo que somos! Que pases un lindo viernes Jorge!

    ResponderEliminar
  4. Gracias Jorge, para vos también! Por acá pasados por agua... mientras contemplo la lluvia caer en esta tarde plomiza escucho la primer escucha del último compilado volumen 162 de la colección, un placer!

    ResponderEliminar
  5. Por aqui hermosos dias soleados, con temperaturas muy agradables (25°). Si ! ...Estoy viendo el nuevo compilado 162. Me perdi tantos volumenes anteriores, que necesitaria mucho tiempo para todos ! : )..., asi que estoy bajando desde el volumen 155 en adelante. Eso me pasa por llegar tarde a tu blog ! : ) ..., pero valio la pena. Gracias Neto ! Feliz Fin de semana !

    ResponderEliminar
  6. 25 grados! Suertudo!!! Que envidia! jajaja Jorge vas a necesitar 7 años para ponerte al día. Yo te recomendaría que empieces por escuchar desde el volumen 1 ya que todas las mejores canciones fueron compartidas desde el 2012. No existe el tiempo, es una ilusión! Gracias por escribir y que pases un lindo sábado en familia! Saludos

    ResponderEliminar
  7. Neto estoy buscando el compilado 1 y no puedo encontrarlo...estoy perdido con tanto discos que hay en tu blog... jajajajjja : ) y el compilado de Navidad 1 tambien...jajaja : )

    ResponderEliminar
  8. Jorge: A continuación te comparto los links para que puedas descargar los compilados solicitados. Que lo disfrutes en este gran día!

    http://musikenigmatik13.blogspot.com/2012/07/musik-enigmatik-vol-1-various.html

    http://musikenigmatik13.blogspot.com/2012/12/musik-enigmatik-vol-11-various-artists.html

    ResponderEliminar
  9. Gracias a vos por escuchar esta hermosa música New Age! Saludos

    ResponderEliminar
  10. 🌧️ Bajo la lluvia, la semilla invisible

    La tarde cae húmeda sobre Aluminé, y la lluvia de febrero dibuja surcos brillantes en la tierra oscura de la Patagonia. Desde mi ventana veo cómo las montañas se desdibujan entre nubes bajas, como si el mundo quisiera volverse pensamiento. Aquí, donde el viento suele decir más que las palabras, la frase de Ma Jaya Sati resuena con una claridad inesperada: “Si plantas la semilla del amor, tú mismo floreces”.

    Siempre creí que florecer era algo que ocurría hacia afuera: un logro, un reconocimiento, una meta alcanzada. Pero la lluvia me enseña otra cosa. La semilla no florece por mostrarse, sino por obedecer a un llamado secreto que viene desde la profundidad de la tierra. Amar es ese llamado. No es una emoción pasajera ni un gesto romántico; es un acto silencioso de siembra. Y toda siembra exige paciencia, oscuridad y fe.

    En esta tarde gris, el pueblo parece recogido en sí mismo. El río Aluminé baja más ancho, murmurando historias antiguas entre piedras milenarias. Pienso que el amor se parece a ese río: no pregunta a quién nutre, simplemente avanza, se ofrece, se derrama. Cuando planto amor —en una palabra amable, en una escucha sincera, en un perdón concedido— algo en mí también se expande. Es como si las raíces que echo en el otro atravesaran mi propia dureza interior.

    La Patagonia enseña que nada crece sin atravesar el invierno. El viento castiga, la nieve cubre, la soledad cala hondo. Sin embargo, cada primavera estalla con una intensidad casi sagrada. Tal vez florecer no sea evitar el frío, sino abrazarlo sabiendo que debajo late la promesa. La semilla del amor, sembrada en días lluviosos como hoy, trabaja en silencio. No necesita aplausos; necesita verdad.

    He comprendido que el amor no transforma primero al mundo, sino al sembrador. Cuando ofrezco comprensión en lugar de juicio, soy yo quien se libera. Cuando abrazo en vez de apartarme, algo rígido en mi interior se vuelve fértil. Es un misterio: dar es recibir, entregar es crecer. Como los bosques de pehuenes que rodean estas tierras, el amor parece individual en cada árbol, pero en lo profundo sus raíces se entrelazan.

    Quizás florecer no sea convertirse en algo distinto, sino recordar lo que ya éramos. La lluvia sigue cayendo, constante y suave, y siento que cada gota es una bendición anónima sobre la tierra. Así también cada acto de amor cae en el corazón humano, invisible pero transformador.

    Hoy, mientras el cielo se oscurece temprano sobre Aluminé, elijo sembrar. No sé cuándo veré los brotes. No sé qué forma tendrán las flores. Pero confío en la sabiduría de la tierra y en el misterio del espíritu. Porque si es verdad que al plantar amor uno mismo florece, entonces cada gesto es una primavera en potencia, incluso en la tarde más gris de febrero.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario