De la nueva colección de Vangelis, "The Collection", un CD doble con los mejores temas de su trayectoria que ha sida lanzada recientemente, presentamos "Rachel's Song (Canción de Rachel)", extraída del álbum de la banda sonora original de la película "Blade Runner", aparecida en el año 1994. Esta película de ciencia ficción, trata un tema profundo y controvertido: ¿puede un "replicante", llamada Rachel y que es un robot, tener sentimientos por alguien? Para esta temática, se aprecia en la música de esta bella canción dos planos claramente diferenciados: el fondo sonoro, repetitivo y mecánico, en contraste con la voz cálida y armoniosa, abierta a un posible "más allá"', marcando espléndidamente la diferencia entre lo artificial y lo humano.
Vangelis - The Collection CD2 (2012)
01. Rachel's Song
02. Missing
03. Love Theme (From ''Blade Runner'')
04. Ask The Mountains
05. Theme From ''Bitter Moon''
06. Dream In An Open Place
07. Twenty Eighth Parallel
08. Memories Of Green
09. Petite Fille De La Mer
10. Song Of The Seas
11. Memories Of Blue
12. L' Enfant
13. Echoes
14. Remembering
Duración total: 78:08 min.
01. Rachel's Song
02. Missing
03. Love Theme (From ''Blade Runner'')
04. Ask The Mountains
05. Theme From ''Bitter Moon''
06. Dream In An Open Place
07. Twenty Eighth Parallel
08. Memories Of Green
09. Petite Fille De La Mer
10. Song Of The Seas
11. Memories Of Blue
12. L' Enfant
13. Echoes
14. Remembering
Duración total: 78:08 min.
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Sandy 24 de agosto de 2012 00:09
ResponderEliminarQue buena pelìcula Neto! y que excelente tema para compartir esta noche en el sagrado encuentro de almas de luz!!!
GRACIAS!!
Susana 24 de agosto de 2012 01:33
El espíritu baila donde quiere. En la fragilidad de todo lo creado. En el límite del cambio repentino. En el susurro inatrapable de un sonido. En la palabra de un libro que se abre...y quien sería yo para decir que no en Rachel ? .....pero al final vos lo decis muy bien....marcando la diferencia....es hermosa esa voz.....yo escucho una melodía limpia y diáfana....con un dejo de plegaria de que todo es posible en el mundo sutil..... Gracias como siempre por los sones!!! Que tengas un dia maravilloso!!
Neto 24 de agosto de 2012 09:02
Buen día seres de luz! Excelente película de 1982... para hacer culto! Explendida música de Vangelis! Me acuerdo que me grabé en un casete la banda sonora desde un video de la película que alquilé en un videoclub! Que tiempos aquellos! (casete, video, videoclub, grabar...) Ahora todo es digital... ¿no estaremos cerca de ese mundo futurista planteado en la película? Este tema me transmite la esencia de la música New Age, lo artificial, lo humano y lo natural todo conjugado para expresar una idea, un sentimiento, y que mejor que los bits y este medio para compartirlo y desparramarlo por el mundo entero! Que sean felices hoy!
IRMINA 24 de agosto de 2012 16:59
me siento muy emocionada por haber descubierto estas maravillas,porque es la primera vez que pude abrir un blog y además es la primera vez que hago un comentario. La música es preciosa .Te agradezco mucho por todo lo que estoy sintiendo,que contenta estoy de haberme introducido en esta novedad de la compu me siento más joven. Te agradezco por todo y te quiero mucho...Quien te dio a Luz
Neto 24 de agosto de 2012 17:20
La emoción es mía... porque para ver la luz esperé nueve lunas acurrucado en el más confortable abrigo que puede existir en compañía de un arcángel que velaba mis sueños! El universo todo conspira para que podamos unirnos una vez más a través de la música! Esperaré todos los días a que llegue este momento! Leer tus palabras será para mí el pan diario, un gran alimento... no cocines más! Gracias!
IRMINA 24 de agosto de 2012 17:33
Como no solo de pan vive el hommbre,de ahora en más viviré escuchando la bella música que me llegue desde ALUMINE.Paríso celestial que espero pronto visitar.IRMINA.
Neto 24 de agosto de 2012 17:44
Bienvenida serás al "Paraíso en la Tierra"!!! Te espero con los brazos abiertos!!!!
Gloria Celeste González Junyent 25 de agosto de 2012 00:32
ves que este espacio es mágico, este tema de Vangelis maravillosamente bello sirvió como acompañamiento para ese ida y vuelta amoroso de madre e hijo, me emocionó leer a tu madre acompañándote en este espacio que cuidás con tanto esmero y amor y que nos invitás a compartir, gracias por dejar salir la emoción, y permitirnos ser partícipes de esto, hace mucho bien estos masajitos al alma, beso
Neto 25 de agosto de 2012 10:10
Gloria: para mí también es un placer tener a una nueva comentarista en el blog, que camina lento... pero con pasos firmes y agigantados! Gracias!
Ahhh el primero comentario de IRMINA, dónde estás Irmina? Sería hermoso volver a leerte!
ResponderEliminarIrmina está muy bien, aunque tiene la netbook en el lugar equivovado... y sus nietos no la dejan usarla... jajaja Ya comentará!
ResponderEliminarVolver a leer estos comentarios hizo que no pueda parar de llorar de emoción y es la ternura tan a flor de piel que tienen nuestras madres a nuestro lado, con ese amor incondicional y único, decís en un momento de tus comentarios que tu madre va con pasos firmes y agigantados, y mi madre que ya no da pasos pero que su amor sí es firme y agigantado desde donde hoy puede expresarlo a traves de un apretón de manos fuerte o una mirada profunda y llena de ese amor que sólo ellas tienen, me lleno de emoción y las traduzco en lágrimas de amor y nostalgia por lo que ya no está pero que sigue latente desde donde se puede, AMOR Y VENERACIÓN para nuestras madres Neto, hoy que la mía ya está muy apagadita pero sigue asida a mi mano con la fuerza de un volcán, celebro esta emoción que me traspasa pero me hace humana y vulnerable al AMOR MÁS PURO....el de mamá
ResponderEliminarAcompaño en tus palabras Gloria y en la emoción! Dichosa debés sentirte de tenerla a tu lado... no todos tenemos esa dicha, que, aunque a veces aparece, es pasajera... por eso aprendí a valorar siempre a las personas y "personitas" que tengo hoy a mi lado... porque lo importante es el ahora, el momento... Podemos proyectar un futuro incierto o recordar un pasado certero... pero lo más valioso es vivir el presente con los que nos toque vivirlo! Gracias por ser parte de eso! Me encantó! AMOR Y VENERACIÓN! snif snif (de emoción) Beso a tu mamá... y Greta? anda por ahí?
ResponderEliminarElla siempre está a nuestro lado y digo nuestro porque desde que mamá está como está Greta eligió cuidarla de cerca y ya no duerme conmigo sino junto a la cama de mamá y vela su sueño, cómo la amo a mi chiquilina bella, hermoso ser que me llena de amor incondicional y a manos llenas, siempre presta a hacer sentir ese amor que que da y no pide nada a cambio, mi bella Greta amada y necesaria para nosotras
ResponderEliminarLa adorable Greta! Un gran cariño para ella también! Tu hijita del corazón!
ResponderEliminarahhhhhh madres y madres...que las hay.... jajaj yo a mis hijas siempre les digo, "chicas madre hay una sola" ....por suerte! ajjajajajajaj
ResponderEliminarmenos mal... jajaja ¿te imaginás que encima sean dos? mandona y... jajaja
ResponderEliminarclaro es demasiado.... jaajajaj mandona y que?..... decias....? jajajajaj.emmm no lei.....
ResponderEliminarjajaja me refería a mandona y ....
ResponderEliminarvoy a ir al oculista porque despues de leer cierta cantidad de palabras es como que se me pierde la visión y me desaparece el resto de la oración....que raro eh??? jajajajajaj
ResponderEliminarahhhhh si? pero que raro... porque se lee claramente que dice: "mandona y... ..." jajajaja :-)
ResponderEliminarO
ResponderEliminar(
O
ya tengo mis lentes...a ver que dice...
.......................... 0j0 x 0j0 jijijiji
ResponderEliminar;-0 lo sospeche desde un principio....
ResponderEliminarjajaja... el chapulín colorado! jajaja
ResponderEliminar“Los tiempos difíciles han ayudado a hacerme comprender mejor lo infinitamente rica y maravillosa que es la vida y que muchas cosas que nos preocupan no tienen la más mínima importancia.”
ResponderEliminarKaren Blixen
🌌 Más allá del crepúsculo: cuando lo invisible nos enseña a vivir
ResponderEliminarEscribo estas palabras desde Aluminé, donde el viento parece tener memoria y los silencios dicen más que cualquier voz. Aquí, donde el tiempo se estira como un suspiro largo entre montañas, comprendí algo que antes solo intuía: hay una riqueza en la vida que no se mide en lo que tenemos, sino en lo que logramos sentir cuando todo parece faltar.
Hubo momentos —y no pocos— en los que la incertidumbre se sentó a mi mesa sin pedir permiso. Tiempos en los que las preguntas eran más densas que las respuestas, y el alma parecía caminar descalza sobre piedras frías. Pero fue precisamente en esos tramos ásperos donde algo empezó a revelarse… una especie de luz tenue, casi imperceptible, que no venía de afuera, sino de un rincón profundo que había olvidado habitar.
Comprendí, como quien despierta lentamente, que las dificultades no son enemigas, sino maestras con un lenguaje extraño. No vienen a destruirnos, sino a despojarnos de lo innecesario. Nos arrancan capas, nos obligan a vernos sin máscaras, y en ese acto —tan incómodo como sagrado— aparece lo esencial.
Y entonces, lo cotidiano se transforma.
El sonido del agua corriendo entre las piedras deja de ser ruido y se vuelve mensaje. Una melodía —de esas que llegan sin ser llamadas— puede abrir portales invisibles. Una palabra leída en el momento justo se convierte en llave. Y el espíritu… ah, el espíritu baila. Baila en lo frágil, en lo efímero, en lo que cambia sin avisar. Baila en lo que no podemos retener.
Recuerdo aquellas noches compartidas en este espacio, ese “sagrado encuentro de almas de luz”, como alguien lo llamó alguna vez. Voces que se entrelazaban desde distintos rincones, unidas por algo más que la tecnología: un sentir común, una vibración compartida. Porque sí, los tiempos cambian —del casete al mundo digital, del videoclub al universo infinito de bits— pero hay algo que permanece intacto: la necesidad de conectar, de emocionarnos, de reconocernos en el otro.
Y qué decir de esos vínculos que atraviesan lo visible…
Las madres, por ejemplo. Presencias eternas, incluso cuando el cuerpo se apaga o se vuelve silencio. Amor que no entiende de distancias ni de finales. Amor que se manifiesta en una mirada, en un gesto mínimo, en una energía que sigue latiendo aunque el tiempo avance. Ese amor… ese amor es una de las pruebas más claras de que lo verdaderamente importante no se pierde.
En medio de todo esto, entendí también que muchas de las preocupaciones que nos consumen son, en realidad, sombras proyectadas por una mente que olvida. Olvida que estamos de paso. Olvida que el ahora es lo único que realmente tenemos. Olvida que la vida —con todas sus luces y sus grietas— es un regalo que se despliega instante a instante.
Aquí, en este rincón del mundo que algunos llaman “Paraíso en la Tierra”, he aprendido a mirar distinto. A agradecer incluso lo que duele. A encontrar belleza en lo simple. A aceptar que no todo tiene explicación, pero todo puede tener sentido si lo sentimos con el corazón abierto.
Y quizás de eso se trate este viaje enigmático…
No de llegar a un destino claro, sino de dejarnos atravesar por lo que ocurre. De permitir que la música —esa mezcla de lo humano, lo natural y lo artificial— nos recuerde que somos parte de algo mucho más grande. De entender que cada emoción, cada encuentro, cada despedida, es una nota en esta sinfonía invisible que llamamos vida.
Hoy, mientras el crepúsculo se disuelve en la noche patagónica, siento que todo encaja sin necesidad de forzarlo. Que lo vivido —lo bueno y lo difícil— ha sido necesario para ver con otros ojos. O quizás, para ver por primera vez.
Porque al final… lo infinitamente rico y maravilloso no está en lo que evitamos sufrir, sino en lo que somos capaces de descubrir gracias a ello.
Y si algo me queda claro en este instante suspendido entre mundos, es esto:
Nada es tan importante como para robarnos la magia de estar vivos.