Podemos recordar con mucho cariño el primer compilado de MusiK EnigmatiK, el cual fue uno de los mayores éxitos de 2012 y permaneció en el recuerdo y en los corazones de los buenos seguidores de la música New Age en todo el mundo durante aparentemente más de una década. Ahora, la selección de inspiración enigmática está de regreso con otro volumen repleto de éxitos de grandes artistas; pero aquí, en este último lanzamiento, tenemos un compilado que tiene una mentalidad igualmente espiritual, pero que es incluso más accesible para el que lo escucha por primera vez y, como tal, este nuevo álbum seguramente ascenderá en las listas como lo hicieron sus predecesores y, al hacerlo, brindará alegría y consuelo a todos los que escuchen sus mensajes musicales.
Various Artists - MusiK EnigmatiK Vol. 232 (2023)
01. Diane Arkenstone - Aquaria II Ascension - The Glass Ceiling is Now the Sky - 2024
02. Guido Negraszus - Sunset Surfers - Sunset Surfers - 2024
03. Jean-Michel Jarre - Epica Oxygene (Single) - Epica Oxygene - 2024
04. Oliver Scheffner - Into the Sun (Single) - Into the Sun - 2024
05. 7and5 - Midnight (Single) - Midnight - 2023
06. Don Ross - Tombua (Single) - Tombua - 2023
07. Johannes Linstead - Firefly (Single) - Firefly - 2023
08. Lutz Deterra - Best of My Scores - Charly Green - 2023
09. Seasonable Project & Yakuro - Hold My Loving (Single) - Hold My Loving (Edited Version) - 2023
10. StoneOcean - 432 Steps (Single) - 432 Steps - 2023
11. Movestro - Vlogospheric - Surprising in Vegas - 2021
12. Jesse Cook - Hey! (feat. Fethi Nadjem) (Single) - Hey! - 2020
13. Yanni - Drive (Single) - Drive - 2016
14. Dancing Fantasy - Back Home - Deep Sea Diver - 2015
15. Exchange - Eleven Eleven - Eleven Eleven - 2012
16. Amethystium - Aphelion - Autumn Interlude - 2003
17. Kevin Kern - True Emotions - The Enchanted Garden - 1997
18. Bruce BecVar - Rhythms of Life - The Gift of Life - 1992
Duración total: 77:49 min.
01. Diane Arkenstone - Aquaria II Ascension - The Glass Ceiling is Now the Sky - 2024
02. Guido Negraszus - Sunset Surfers - Sunset Surfers - 2024
03. Jean-Michel Jarre - Epica Oxygene (Single) - Epica Oxygene - 2024
04. Oliver Scheffner - Into the Sun (Single) - Into the Sun - 2024
05. 7and5 - Midnight (Single) - Midnight - 2023
06. Don Ross - Tombua (Single) - Tombua - 2023
07. Johannes Linstead - Firefly (Single) - Firefly - 2023
08. Lutz Deterra - Best of My Scores - Charly Green - 2023
09. Seasonable Project & Yakuro - Hold My Loving (Single) - Hold My Loving (Edited Version) - 2023
10. StoneOcean - 432 Steps (Single) - 432 Steps - 2023
11. Movestro - Vlogospheric - Surprising in Vegas - 2021
12. Jesse Cook - Hey! (feat. Fethi Nadjem) (Single) - Hey! - 2020
13. Yanni - Drive (Single) - Drive - 2016
14. Dancing Fantasy - Back Home - Deep Sea Diver - 2015
15. Exchange - Eleven Eleven - Eleven Eleven - 2012
16. Amethystium - Aphelion - Autumn Interlude - 2003
17. Kevin Kern - True Emotions - The Enchanted Garden - 1997
18. Bruce BecVar - Rhythms of Life - The Gift of Life - 1992
Duración total: 77:49 min.
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Aquel que no se aferra a nada, lo posee todo.
ResponderEliminar—Alejandro Jodorowsky
Olá Neto, tudo bem? Tava aguardando a edição 232 de musik enigmatik. Mais uma pérola para minha coleção. Acabei de baixar uma trilogia do Rick Wakeman que se chama Aspirant. Tem o Sunshine, Sunset e Sunshadows. New age de primeira qualidade. Admiro muito as frases inspiradoras que vc coloca no blog. Abraço.
ResponderEliminarOlá Jonas! Que alegria ler você. Está tudo bem aqui. Também ansioso pelo lançamento do volume 232 da coleção. Que ótima sugestão do RicK Wakeman, vou ouvir! Obrigado por isso! E um brinde às frases diárias que nos ajudam a ser gratos por tudo o que temos! Forte abraço!
ResponderEliminarSaludos y muchas gracias por estos magnificos trabajos que nos brindas
ResponderEliminarGracias amigo por tus palabras de agradecimiento! Saludos cordiales
ResponderEliminar🍂 Más allá del crepúsculo, donde el alma no posee nada
ResponderEliminarEl otoño en Aluminé tiene una manera extraña de hablarle al espíritu. No necesita levantar la voz. Le basta el silencio. Le basta el humo lento saliendo de alguna chimenea perdida entre los cerros, el viento frío bajando desde la cordillera y las hojas amarillas girando sobre las calles vacías como antiguos mensajes que nadie terminó de leer.
Este domingo parece suspendido fuera del tiempo.
El sol apenas toca la tierra con una tibieza cansada, y el frío de mayo entra despacio por las rendijas como un visitante antiguo que conoce perfectamente el camino hacia la memoria. Hay algo profundamente espiritual en los pueblos patagónicos cuando llega el otoño. Como si la naturaleza misma aceptara despojarse de todo sin tristeza. Los árboles dejan caer sus hojas con dignidad, sin resistirse. Comprenden algo que nosotros todavía estamos intentando aprender.
“Aquel que no se aferra a nada, lo posee todo.”
La frase de Alejandro Jodorowsky hoy resuena distinto entre estas montañas. Porque aquí, en el sur, uno entiende que aferrarse demasiado es una forma silenciosa de sufrimiento. El río Aluminé jamás intenta retener el agua que pasa por él. La deja ir. Los pájaros migran. El humo se desvanece. El día muere temprano. Y aun así, nada parece perderse realmente.
Quizás la Patagonia guarda un secreto espiritual que pocos logran escuchar:
la verdadera pertenencia nace cuando dejamos de poseer.
Crecimos creyendo que vivir era acumular. Personas, objetos, recuerdos, certezas. Pero llega un momento en que el alma se cansa de cargar tanto peso invisible. Entonces aparece el vacío. Y muchos le temen. Lo llenan de ruido, de ansiedad, de distracciones. Sin embargo, hay vacíos que no vienen a destruirnos, sino a prepararnos.
El universo tiene maneras misteriosas de vaciarnos las manos para que podamos recibir algo más grande.
Pienso en la cultura mapuche y en esa relación sagrada que existe con la tierra, con el viento, con los ciclos. Aquí, entre montañas antiguas y bosques silenciosos, todavía parece sobrevivir una sabiduría olvidada: nadie pertenece realmente a nada. Somos apenas viajeros cruzando el sueño de la naturaleza. El espíritu humano no vino a conquistar el mundo; vino a escucharlo.
Y quizás por eso el otoño conmueve tanto.
Porque todo alrededor nos recuerda que soltar también es una forma de belleza.
Esta tarde gris tiene algo ceremonial. El lago parece un espejo dormido bajo el cielo frío. Los perros descansan cerca del fuego. Alguna radio lejana suena apenas detrás de una ventana empañada. Y mientras el crepúsculo comienza lentamente a cubrirlo todo, siento que hay una puerta invisible abriéndose dentro del alma.
Más allá del crepúsculo existe un territorio que no aparece en los mapas.
No se llega viajando kilómetros, sino soltando miedos.
Es un lugar interior donde el ego pierde fuerza y el espíritu recupera su respiración original. Allí no importa el éxito, ni el pasado, ni aquello que alguna vez nos faltó. Todo se vuelve simple. El corazón deja de luchar contra el tiempo. Y en medio de ese silencio, algo sagrado comienza a despertar.
A veces creo que la tristeza no aparece para hundirnos, sino para vaciarnos de ilusiones inútiles.
Porque solo quien atraviesa cierta oscuridad aprende a reconocer la verdadera luz.
En las noches frías de la Patagonia eso se siente con intensidad. El fuego ya no parece un lujo, sino un milagro. La compañía humana deja de ser costumbre y se vuelve refugio. Incluso el silencio adquiere otro valor. Aquí uno comprende que las cosas esenciales son pocas y casi siempre invisibles.
Quizás por eso quienes viven cerca de las montañas terminan pareciéndose un poco a ellas.
Aprenden a callar más.
A resistir el invierno.
A permanecer.
Hay espíritus que necesitan ciudades para sentirse vivos. Otros, en cambio, necesitan escuchar el viento atravesando los álamos para recordar quiénes son realmente.
Yo creo que el alma tiene memoria de los paisajes.
Y algunos lugares no solo nos habitan: nos despiertan.
Este domingo de otoño en Aluminé tiene algo de sueño antiguo. Como si los antepasados caminaran todavía entre los árboles desnudos. Como si el frío limpiara lentamente todo aquello que sobra. Hay una melancolía hermosa flotando en el aire. No una tristeza amarga, sino una nostalgia sagrada. La sensación de que algo dentro nuestro está regresando a casa.
ResponderEliminarTal vez la libertad espiritual consista exactamente en eso:
en dejar de aferrarnos incluso a nuestra propia historia.
Porque cuando soltamos las versiones viejas de nosotros mismos, aparece un espacio nuevo donde el misterio puede entrar.
Y el misterio siempre llega en silencio.
Nunca hace ruido.
Nunca exige.
Solo espera.
Más allá del crepúsculo, cuando el día desaparece detrás de las montañas y el cielo patagónico se vuelve ceniza y fuego al mismo tiempo, el espíritu parece entender algo imposible de explicar con palabras: no necesitamos poseer el mundo para sentirnos parte de él.
Basta respirar.
Basta mirar.
Basta estar presentes.
Quizás quienes no se aferran a nada lo poseen todo porque finalmente aprendieron que la eternidad jamás cabe en las manos… solo en el alma.