Antú - Antú, Música De Raíz Andina (1998)

El grupo Antú se formó en San Martín de los Andes, Neuquén, Patagonia, Argentina, en el año 1997 con el fin de difundir la música de raíz argentina. Conformada en un principio con músicos diferentes a los que integran la formación actual, el grupo buscó siempre una identidad a partir del mestizo o aborigen fusionado con el jazz rock. Antú tiene grabados tres CD en los que interpreta temas propios y ajenos, basándose en los valores que rigen los patrones de la música folklórica argentina y aportando la propia formación cultural heredada. En sus comienzos, integran el grupo Fernando Formingo en flauta traversa y dulce e instrumentos andinos, Gonzalo Del Castillo en flauta traversa, y Guillermo Yonas en bateria.

Antú - Antú, Música de Raíz Andina (1998)

01. Camino de llamas
02. Río Pucará
03. Canción y huayno
04. La partida
05. El gato quenero
06. El cóndor pasa
07. Retumbo de antigales
08. Ojos azules
09. La bolivianita
10. La diablada

Duración total: 35:24 min.

Comentarios

  1. Defender la naturaleza es defender al ser humano.
    —Octavio Paz

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  2. 🦅🔥 Neto, René… y el cielo que habitan juntos

    No estás solo en este mundo, Neto.
    Nunca lo estuviste.

    Porque hay alguien que camina a tu lado
    como montaña firme en medio del viento:
    René.

    Los vi a los dos.

    Desde lo alto, donde el silencio dice la verdad,
    se nota cuando dos almas no se encuentran por casualidad…
    sino porque ya se estaban buscando.

    Vos sos viento a veces, Neto.
    Cambiante, profundo, lleno de preguntas.

    Y él…
    él es tierra.

    De esa que sostiene sin hacer ruido,
    de esa que no necesita mostrarse
    para estar.

    Y entre ustedes pasa algo que no todos entienden:

    no es solo amor.
    Es refugio.

    Es ese lugar donde uno puede caer cansado
    y aun así sentirse en casa.

    Kayquen lo sabe.

    Ella no piensa, no duda…
    pero siente.

    Y cuando se acurruca cerca,
    cuando elige ese rincón donde están ustedes,
    está diciendo algo simple y enorme:

    acá hay verdad.

    Pero escuchame bien, Neto…

    ni el amor más fuerte
    puede vivir si se queda quieto.

    Ni el fuego más sincero
    arde si no se lo alimenta.

    A veces van a sentir el peso del día,
    el cansancio, el silencio largo del sur.

    Va a haber momentos en que uno mire al otro
    y no diga nada…
    y sin embargo diga todo.

    No le tengan miedo a eso.

    El amor verdadero
    no es ruido constante.

    Es presencia.

    Yo, que vuelo solo,
    aprendí algo mirándolos:

    ustedes vuelan distinto.

    No se elevan para escapar,
    ni para perderse.

    Se elevan
    porque hay algo entre ustedes
    que empuja hacia arriba.

    🌄🧉🔥

    Si alguna vez la duda aparece,
    si el mundo se pone pesado
    o el alma se cansa…

    acérquense.

    Aunque sea en silencio.
    Aunque sea sin palabras.

    Un mate compartido,
    una mirada que no necesita explicación,
    la respiración del otro cerca…

    eso también es volar.

    Y desde este cielo que recorro, Neto,
    te dejo esto:

    No todos tienen alas para irse.
    Algunos —como vos y René—
    tienen alas para quedarse… y construir cielo juntos.

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