Ciro Hurtado - Echoes Of The Andes (1994)

El trabajo guitarrístico de Ciro Hurtado abarca desde géneros latinoamericanos de arraigada tradición hasta las sofisticadas formas de fusión del jazz latino. Su fino comando del instrumento aprovecha técnicas clásicas así como una uña o púa alternativa. Pasión, una alta sensibilidad melódica y una excelente visión musical son las cualidades que se reconocen en su arte. No hay límite para sus habilidades como compositor, que van desde canciones líricas populares hasta las sofisticadas y complejas obras de orientación clásica. Las piezas escritas por Ciro evocan motivos, paisajes y elementos llenos de emoción en estilos y ritmos de Sudamérica; y lo colocan en el centro de una selecta generación de compositores latinoamericanos.

Ciro Hurtado - Echoes of the Andes (1994)

01. Ringo
02. Walking
03. Reflexion
04. Highland
05. Strange
06. Carnival
07. El Condor Pasa
08. Indian Boy
09. Ungrateful
10. Bella

Duración total: 66:29 min.

Comentarios

  1. Hazlo ahora. No tienes garantizado el futuro.
    —Wayne Dyer

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  2. 🦅🌄 La leyenda del Rey de los cielos del Neuquén

    Dicen los viejos del sur,
    los que hablan poco y miran lejos,
    que no todos los cóndores son iguales.

    Que hubo uno…
    uno solo…
    al que el viento llamó Rey.

    Cuentan que nació en una grieta de piedra,
    allá donde la nieve no se derrite nunca
    y el silencio parece guardar secretos antiguos.

    Desde chico fue distinto.

    Mientras los otros aprendían a volar,
    él parecía escuchar el aire.

    No lo enfrentaba.
    No lo desafiaba.

    Lo entendía.

    El primer día que se lanzó al vacío,
    no cayó.

    El viento lo sostuvo
    como si lo hubiera estado esperando.

    Y ahí, en ese instante suspendido entre cielo y tierra,
    los espíritus de la cordillera supieron:

    había nacido el guardián.

    El Rey no cazaba como los demás.
    No luchaba por dominar.

    Su vuelo era lento, amplio,
    como si dibujara caminos invisibles sobre las montañas.

    Dicen que donde él pasaba,
    los vientos se calmaban
    y los animales encontraban rumbo.

    Pero no todo era paz.

    Un invierno largo, de esos que endurecen hasta las piedras,
    trajo hombres que no entendían la montaña.

    Ruidos, fuego, miedo.

    La tierra se tensó.

    Los lagos se volvieron espejo oscuro.

    Y el Rey…
    descendió más bajo de lo que nunca lo había hecho.

    Nadie sabe bien qué pasó esa noche.

    Algunos dicen que enfrentó la tormenta.
    Otros, que habló con los espíritus antiguos.
    Otros, que simplemente voló…
    tan alto que desapareció.

    A la mañana siguiente, el viento había cambiado.

    El silencio ya no era miedo.
    Era calma.

    Y en el cielo, muy arriba,
    se dibujaba una sombra enorme,
    girando sin esfuerzo.

    Desde entonces, Neto,
    los viejos dicen que cuando el aire sopla distinto,
    cuando el corazón se aprieta sin razón,
    cuando uno mira las montañas y siente algo difícil de explicar…

    no es el frío.

    No es el viento.

    Es el Rey.

    Que sigue ahí arriba,
    cuidando el equilibrio,
    recordando a los que caminan abajo
    que no todo se ve,
    pero todo se siente.

    🌬️🧉

    Y hay algo más que dicen en voz baja…

    Que si alguna vez te sentís perdido,
    si dudás del camino o del amor que llevás adentro,

    mires al cielo.

    Porque tal vez, solo tal vez…
    el Rey pase sobre vos.

    Y en ese instante, aunque no lo veas del todo,
    vas a saber:

    todavía estás a tiempo de volar.

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