Mystic Sound Records presenta el álbum de Liquid Crystal (Alexander Shilov), titulado "Illusions And Dreams". A través de sus pistas, el artista logra retratar una narrativa sonora profunda y cautivadora. La presencia de un bajo estilo Dubby, fusionado con acordes brillantes de guitarra, inyecta un ánimo asoleado y vibrante a cada composición. Esta obra maestra absorbe con maestría diversos estilos del downtempo, transitando por paisajes de psychill, psybass y psybient. Con esta música increíble, cada minuto del día se transformará en una experiencia más feliz, relajada y alegre. Mystic Sound Records se dedica a explorar diversos géneros, manteniendo el firme propósito de descubrir talentos emergentes y catapultar a músicos consagrados mediante una promoción global de excelencia.
Liquid Crystal - Illusions And Dreams (2017)
01. Raining In My Mind
02. Northern Breath
03. The Colors Of Fall
04. The Perpetual Wanderer
05. Catch The Wind
06. Castle Made Of Sand
07. Magic Zambra Mora
08. Structure Of Excitation
09. Quantum Dragonfly On Magnetic Fields
10. Sadness Emotion
11. Behind The Clouds
12. As Tears Go By
Duración total: 80:47 min.

“Los contra tiempos son inevitables; el sufrimiento es una opción. Siempre hay razones, nunca hay excusas.”
ResponderEliminarStephen Covey, administrador de empresas estadounidense
🌬️ Entre ilusiones y viento: la alquimia invisible del alma
ResponderEliminarAmanece en Aluminé con ese frío que no pide permiso, que se instala en los huesos pero también despeja la mente. El otoño ya ha tomado su lugar como un viejo sabio: no grita, no apura, simplemente transforma. Las hojas caen sin resistencia, como si entendieran algo que nosotros aún estamos aprendiendo.
Hay días en que el viento patagónico parece traer más que aire. Hoy, por ejemplo, siento que arrastra pensamientos, recuerdos, incluso esas pequeñas tensiones que uno va acumulando sin darse cuenta. Y en medio de ese murmullo invisible, aparece una certeza que no sé si viene de afuera o de adentro: los contratiempos son inevitables; el sufrimiento es una opción.
Me quedo con eso.
Porque aquí, donde la naturaleza no negocia con nuestras expectativas, uno aprende —a veces a la fuerza— que resistirse no siempre es la respuesta. Ayer pudo haber sido un día torcido, como esos ritmos que no encajan al principio. Pero hoy… hoy suena distinto.
Tal vez sea la música.
Hay algo en esas texturas sonoras, en esos bajos profundos con pulso dubby y esas guitarras que brillan como rayos de sol filtrándose entre las montañas, que reconfigura el ánimo. Como si cada frecuencia tuviera la capacidad de reordenar lo que parecía caótico. Illusions And Dreams no es sólo un álbum; es un estado. Un pasaje donde lo denso se vuelve liviano, donde lo complejo encuentra un ritmo para fluir.
Y entonces lo comprendo de otra manera.
Los contratiempos son como esas capas más oscuras en la música: necesarias, inevitables, incluso fundamentales para que exista profundidad. Pero el sufrimiento… el sufrimiento es quedarnos atrapados en esa frecuencia, repitiéndola sin permitir que la melodía avance.
Siempre hay razones.
El viento que desordena también limpia. La lluvia que incomoda también nutre. El error que pesa también enseña. No se trata de justificarlo todo, sino de reconocer que cada experiencia tiene un lugar en la composición mayor de nuestra existencia.
Pero excusas… no.
Las excusas son como silencios mal colocados, pausas que interrumpen el flujo natural de lo que podría ser. Son intentos de congelar el movimiento, de evitar la incomodidad que muchas veces es la puerta hacia algo más amplio.
Aquí, en este rincón del sur del mundo, donde el paisaje no se disculpa por ser lo que es, siento que hay una lección constante: la vida no busca complacernos, busca despertarnos.
Y la música, en su forma más pura, acompaña ese despertar.
Cada beat downtempo, cada textura psychill, cada viaje psybient parece decir: no te aferres, fluye. No te identifiques con el obstáculo, intégralo. No luches contra la corriente, conviértete en parte de ella.
Quizás por eso hay algo profundamente espiritual en dejar de resistir lo inevitable. No como resignación, sino como comprensión. Como ese instante en que uno deja de empujar la puerta equivocada y descubre que había otra, apenas entreabierta, esperando ser cruzada.
Hoy el viento sigue soplando en Aluminé. Las hojas siguen cayendo. Y la música sigue sonando, como un recordatorio constante de que incluso en medio de las ilusiones y los sueños, hay una verdad que permanece:
No elegimos todo lo que nos ocurre.
Pero sí elegimos cómo lo habitamos.
Y en esa elección, silenciosa pero poderosa, se encuentra la verdadera alquimia del alma.