Hoy vivimos en tiempos muy especiales; estamos en los “Days Of Elijah (Días de Elías)”. El profeta Elías fue el encargado de desarrollar mucho ministerio de parte del Señor, en relación a Israel y en relación a los gentiles. Un hecho asombroso, que nos dicen los científicos, es que todas las ondas sonoras que son puestas en movimiento por nuestras voces viajan sin límite a través del espacio y que si tuviéramos el poder de trasladarnos a algún otro planeta muchos años más tarde, podríamos recobrarlas y recrear las palabras que hablamos aquí en la Tierra. Actualmente, en estos días, la gente necesita héroes que puedan admirar y reconocer y los profetas que proclamaron mensajes especiales son buenos ejemplos a imitar.
Elevation - Days of Elijah CD1 (2016)
01. Days of Elijah
02. Beautiful One
03. Great Is the Lord
04. Hungry
05. All Who Are Thirsty
06. Jesus, All For Jesus
07. The Power of the Cross
08. As the Deer
09. Abba Father
10. There Is a Redeemer
11. Majesty
12. Lost In Wonder
13. When I Survey
14. Lord I Lift Your Name On High
15. Knowing You
16. Lord You Have My Heart
17. On the Cross
18. By Your Side
Duración total: 77:29 min.
01. Days of Elijah
02. Beautiful One
03. Great Is the Lord
04. Hungry
05. All Who Are Thirsty
06. Jesus, All For Jesus
07. The Power of the Cross
08. As the Deer
09. Abba Father
10. There Is a Redeemer
11. Majesty
12. Lost In Wonder
13. When I Survey
14. Lord I Lift Your Name On High
15. Knowing You
16. Lord You Have My Heart
17. On the Cross
18. By Your Side
Duración total: 77:29 min.

“La ocasión hay que crearla, no esperar que llegue.”
ResponderEliminarFrancis Bacon
“El pasado no se puede cambiar. El futuro está aún en su poder.”
Mary Pickford
🐾 La ocasión que camina a nuestro lado
ResponderEliminarEsta mañana de comienzos de marzo en Aluminé tiene esa calma profunda que solo la Patagonia sabe ofrecer. El aire todavía guarda el frescor de la noche, las montañas observan en silencio y el mundo parece avanzar a un ritmo más lento, como si la vida misma estuviera respirando con suavidad.
A mi lado camina Kayquen.
No dice nada, claro. Pero a su manera lo dice todo. Su mirada curiosa, su paso tranquilo entre los árboles, su manera de detenerse de repente para observar algo invisible para mí… todo parece recordarme que la vida ocurre en instantes simples que a veces pasamos por alto.
Mientras avanzamos por el sendero, vuelven a mi mente dos frases que se cruzaron hoy en mi pensamiento como si estuvieran destinadas a encontrarse.
Francis Bacon decía: “La ocasión hay que crearla, no esperar que llegue.”
Y Mary Pickford afirmaba: “El pasado no se puede cambiar. El futuro está aún en su poder.”
Dos ideas que, juntas, parecen señalar un mismo misterio.
Porque muchas veces creemos que la vida nos dará una señal clara, un momento perfecto, una circunstancia ideal para comenzar algo nuevo. Esperamos esa puerta que se abra sola, ese instante exacto en que todo encaje.
Pero la naturaleza nunca funciona así.
Aquí, en estas tierras del sur, todo parece surgir de un movimiento constante. El río no espera permiso para avanzar. El viento no consulta si es el momento indicado para soplar. Incluso los árboles crecen lentamente, día tras día, sin preguntarse si alguien está observando.
La ocasión no llega.
Se crea.
Kayquen corre unos metros adelante y luego vuelve hacia mí, como invitándome a seguir. Para ella no existe el pasado que se lamenta ni el futuro que se teme. Solo existe este sendero, este olor del bosque, este instante que se despliega frente a sus patas.
Y quizás ahí se esconda una sabiduría sencilla que los humanos solemos olvidar.
El pasado tiene su lugar en la memoria, pero no en las cadenas. El futuro, en cambio, es un territorio abierto, una especie de horizonte invisible que comienza exactamente donde estamos ahora.
Tal vez crear la ocasión no sea algo grandioso ni espectacular.
Tal vez sea simplemente dar el siguiente paso.
Escribir esa idea que viene rondando hace tiempo.
Retomar un sueño que parecía olvidado.
Decidir mirar la vida con nuevos ojos.
La ocasión puede nacer de un gesto pequeño.
De una caminata en silencio.
De una respiración profunda.
O incluso de la compañía silenciosa de un ser que camina a nuestro lado sin pedir nada, recordándonos que vivir también puede ser algo simple.
Mientras regresamos, el sol empieza a elevarse sobre los cerros de Aluminé. La luz se filtra entre los árboles como si el día estuviera abriendo lentamente una nueva página.
Y pienso que quizá el futuro no sea un lugar lejano esperando allá adelante.
Quizá el futuro comienza exactamente aquí.
En este paso.
En esta decisión.
En este instante.
Porque cuando dejamos de esperar el momento perfecto y comenzamos a caminar… algo curioso ocurre.
La ocasión aparece.
Como si siempre hubiera estado allí, caminando silenciosamente a nuestro lado.