Dan Gibson descubrió su amor por la vida silvestre durante los veranos en el campamento Ahmek, en Ontario, Canadá. Allí, junto al director Taylor Statten y el naturalista Stuart Thompson, aprendió a observar la naturaleza con asombro y respeto. En 1946 fundó su propia compañía, iniciando una destacada carrera en documentales y televisión. Durante casi cuatro décadas capturó sonidos e imágenes del mundo natural. A los 59 años, Dan Gibson decidió reinventarse y dar un giro a su camino creativo: lanzó "Dan Gibson's Solitudes (Soledades de Dan Gibson)", un proyecto profundamente personal donde la música y los sonidos de la naturaleza se entrelazan, invitando a una experiencia de calma, contemplación y conexión interior con el entorno.
Dan Gibson's Solitudes - Celtic Serenity (2005)
01. Danny Boy
02. Green Grow The Rushes
03. Eleanor Plunkett
04. Wild Mountain Thyme
05. John Drury
06. Love Thee, Dearest
07. Buchal An Eire
08. All Through The Night - Come Give Me Your Hand
09. Lament Of Terence MacDonough
10. Skye Boat Song
11. Greensleeves
12. Shebeg Shemore
Duración total: 64:40 min.
Gracias por estos sones maravillosos, calidos y armoniosos.Escribo desde el celu porq mi cpu ta en el tecnico. Gracias otra vez por estos escenarios de luz para lo cotidiano. Ahoo.
ResponderEliminarGracias Susana por el comentario del día de hoy! Serenidad Celta" es un hermoso cd con música y sonidos de la naturaleza... Ya habiamos compartido un tema de este CD y hoy nos inclinamos por compartir otro más!
ResponderEliminarYo escribo desde San Martín de los Andes... aprovechando que tengo un tiempito libre en el trabajo... Desde el viernes, tipo 5 de la tarde... en la intensa nevada que se desató nos dejó sin internet hasta la fecha... Se taparon las antenas de nieve y el temporal continúo hasta todo el domingo... Conclusión: aún sin internet porque no pueden llegar hasta las antenas en la montaña... están tapadas con más de 1 metro y medio de nieve!
Por suerte habíamos adelantado el trabajo y creo que tenemos música hasta mañana inclusive... por ahora a continuar comentando y veremos si podemos ponernos al día con la nueva sección de los sueños... por lo pronto ya hemos compartido el Mensaje de Milenium 23 del pasado domingo!
Seguimos desafiando el invierno y firmes con el blog! Saludos a todos!
MAS ALLA DE LOS SUEÑOS
ResponderEliminarDescubra la Felicidad:
¿Qué te hace sentir feliz? Tomate un tiempo y haz una lista de todo lo que te hace feliz, no dejes nada, por más imposible que te parezca! Escríbelo en tu libreta. Y comienza a dejar el miedo y los juicios y guíate por la intuición y la felicidad para tener la vida que queres para vos.
No temas ser feliz!!!
Seamos responsables de nuestra propia vida:
Hoy quisiera charlar sobre un tema, que he notado muy recurrente, por lo menos en lo que hace a las temáticas que yo trato. Casi todos los días, me llegan consultas o comentarios, en los cuales la gente me habla sobre el hecho de que no están felices con las cosas que les pasa en la vida, que les cuesta salir adelante… Que saben que necesitan ayuda pero les cuesta pedirla… En fin, comentarios como estos se reiteran a diario.
Es por ello, que quiero hablar sobre el tema, porque considero que hay muchas personas que desean mejorar, pero tal vez, o no saben cómo o les cuesta hacerse responsables de su propia vida.
Mmmmm... ¿qué me hace feliz? VIAJAR... y otra de las cosas es el BLOG! Misión cumplida! Hemos actualizado el blog!!! Gracias por acompañarnos en esta aventura!
ResponderEliminarHERMOSO tema ....Dan Gibson es maravilloso como la música que compone......
ResponderEliminarA mi tambien me hace feliz viajar !!! por eso este año en cuanto empieze la temporada linda....lejos del frio que no me gusta....... empezaré a recorrer maravillosos lugares visitando mucha gente querida!!!! uiiiiiii
GRACIAS Neto!!!
Que tus sueños se hagan realidad Sandy! A viajar! Yo también haré un viaje de ensueño a los lugares más insospechados del mundo! Eso si... me llevo esta música conmigo... que me acompañará lejos!
ResponderEliminarClaro que sí Neto! La vida ES, para disfrutarla, vivirla, sentirla...en esos lugares insospechados que siempre están ahí ....esperándonos.......para desplegar toda su belleza ante nuestros maravillados ojos! uiiiiiii que emocionante!!!
ResponderEliminarGracias Sandy por tus palabras... ahora mismo me estoy yendo a uno de esos lugares! El Lago Aluminé... en un día despejado y soleado por esos lados, aunque aún no ha salido... una helada de aquellas y un frio que no te cuento... brrrrrrrr
ResponderEliminarbrrrrrrrrrrr me contagiaste el frio brrrrr, que belleza debe ser el Lago Aluminé !!!
ResponderEliminarDespués contanos tu experiencia....si no quedás congeladito jajajajaj
Uiaaaa... otro comentario sin contestar! El Lago Aluminé realmente es uno de los más bellos de la Patagonia... y este año 2016 me tocará vivir entre sus orillas y los bosques de pehuenes en Villa Pehuenia por cuestiones de trabajo! Ásí que mi vida sigue nuevamente en movimiento!!! jajaja
ResponderEliminar☀️ Ecos que despiertan entre la nieve y el sol
ResponderEliminarEsta mañana soleada de martes en Aluminé tiene algo de respuesta… como si el tiempo, en su misterio, hubiera decidido contestar a aquellas voces de hace más de una década. Susana escribía desde un celular prestado por la urgencia, yo resistía una nevada que aislaba antenas y caminos, y sin embargo… la música seguía fluyendo. Como si nada pudiera interrumpir lo esencial.
Pienso en eso mientras el sol cae suave sobre los pehuenes, como si acariciara cada recuerdo dormido. ¿Qué es lo que realmente sostiene un camino? ¿La conexión externa… o esa otra, invisible, que no depende de señales ni de tecnología?
Aquellos mensajes hablaban de felicidad, de sueños, de responsabilidad. Pero entre líneas —como sucede con la música de Celtic Serenity— había algo más profundo: una certeza silenciosa de que, aun en medio del aislamiento, hay una corriente que nos une. Una serenidad que no necesita explicación, sólo disposición.
Recuerdo esa imagen: antenas cubiertas por más de un metro y medio de nieve… el mundo aparentemente desconectado. Y sin embargo, el blog seguía latiendo, como un corazón que no se rinde. ¿No será que en esos momentos se revela lo verdadero? Cuando todo lo accesorio cae, cuando la inmediatez desaparece, cuando el ruido se apaga… queda lo esencial: el impulso de compartir, de crear, de sostener un hilo invisible entre almas.
Hoy, desde este rincón patagónico donde el frío aún sabe hacerse sentir aunque el sol brille, entiendo algo que antes apenas intuía: la felicidad no es un destino que se alcanza, sino un permiso que se concede. Aquella invitación a escribir lo que nos hace felices no era un simple ejercicio… era una llave.
Viajar. Crear. Sentir. Acompañar.
Pero también detenerse. Escuchar. Agradecer.
Porque así como Dan Gibson dejó atrás una carrera consolidada para escuchar otra llamada más profunda, también nosotros, en cada instante, estamos siendo invitados a reinventarnos. A elegir, una y otra vez, qué vida queremos habitar.
Quizás por eso esas palabras siguen vivas. Porque no hablaban de circunstancias, sino de decisiones internas. De ese momento en que uno deja de esperar que algo cambie afuera… y empieza a encender una luz adentro.
Y en ese gesto, casi imperceptible, ocurre algo enigmático: el mundo responde.
Como si el lago Aluminé —testigo de heladas, risas y promesas— guardara cada intención lanzada al viento, esperando el momento justo para devolverla convertida en experiencia. Como si cada “no temas ser feliz” fuera una semilla que no olvida su destino.
Hoy, el sol ilumina lo que antes fue nieve. Pero la nieve no desapareció: se transformó en agua, en río, en vida que sigue su curso.
Así también los sueños.
No se pierden… se transforman.
Y tal vez, sólo tal vez, este viaje —que comenzó entre comentarios, nevadas y músicas compartidas— nunca fue hacia afuera. Sino hacia ese lugar insospechado donde finalmente comprendemos que siempre estuvimos acompañados… incluso cuando creíamos estar desconectados.
Ahoo.