La sensación de la música internacional Celtic Woman tiene el gran honor de ser reconocida como el grupo femenino más exitoso en la historia de Irlanda, con un legado de 12 números uno consecutivos de Billboard, 10 millones de ventas de álbumes, una codiciada nominación al Grammy y la increíble cantidad de mil millones de transmisiones en línea hasta la fecha. Este es un testimonio de todos los cantantes y músicos que ponen su corazón y alma en Celtic Woman. "Para marcar este logro y agradecer a nuestros fantásticos fans, les traemos "Celebration - 15 years of Music & Magic" que reúne nuestras canciones favoritas del viaje hasta ahora, canciones que han creado un vínculo increíble con audiencias de todo el mundo."
Celtic Woman - Celebration (2020)
01. May It Be
02. Ballroom Of Romance
03. Granuaile's Dance
04. Dúlaman
05. You Raise Me Up
06. Amazing Grace
07. The Voice
08. Ave Maria
01. May It Be
02. Ballroom Of Romance
03. Granuaile's Dance
04. Dúlaman
05. You Raise Me Up
06. Amazing Grace
07. The Voice
08. Ave Maria
09. Mo Ghile Mear (My Gallant Star)
10. Níl Sé'n Lá
11. I See Fire
12. Danny Boy
13. Teir Abhaile Riu
14. The Parting Glass
Duración total: 55:37 min.
10. Níl Sé'n Lá
11. I See Fire
12. Danny Boy
13. Teir Abhaile Riu
14. The Parting Glass
Duración total: 55:37 min.

Nunca dudes de que un pequeño grupo de personas conscientes y comprometidas puede cambiar el mundo. De hecho, es el único modo en que se han dado los cambios en la historia.
ResponderEliminar—Margaret Mead
Neto, como siempre sorprendiendonos con grandes artistas.... pero Celtic Woman es sublime!!! Voces Angelicales que hacen que se nos erize la piel, la música Celta tiene para mí un trasfondo histórico tan hermoso que se transmite en sus maravillosos sones...me lleva a esos paisajes únicos de prados verdes de diferentes tonos!!!
ResponderEliminarGRACIAS POR DEJARME VIAJAR!!
Gracias Sandy como siempre por tus comentarios que alientan a continuar con esta ardua tarea de selección de "Solo lo mejor de la música New Age", como en este caso de Celtic Woman. Gracias a vos por acompañarnos este viaje!!! Saludos
ResponderEliminar🌅 Pequeñas luces en el mapa del mundo
ResponderEliminarLas mañanas de marzo en Aluminé tienen una claridad especial. No sé si es el aire limpio que baja desde las montañas o esa forma silenciosa en que el río atraviesa el valle como si supiera que el tiempo no tiene prisa. Aquí la vida sucede con una serenidad que invita a escuchar más que a hablar.
Mientras el mate se enfría lentamente y el día empieza a desplegar su luz sobre los pehuenes, pienso en lo extraño que es el mundo que habitamos.
Porque mientras este rincón de la Patagonia respira calma, en otros lugares del planeta la historia vuelve a tensarse con el eco de la guerra. Pienso en Medio Oriente, en Irán, en los pueblos que despiertan cada día con la incertidumbre rondando como un viento inquieto.
Y entonces aparece en mi memoria una frase de Margaret Mead que parece encender una pequeña lámpara en medio de esa oscuridad:
“Nunca dudes de que un pequeño grupo de personas conscientes y comprometidas puede cambiar el mundo. De hecho, es el único modo en que se han dado los cambios en la historia.”
Es curioso… porque cuando uno observa el mapa del mundo, los conflictos parecen enormes. Imperios, fronteras, intereses, discursos. Todo parece moverse como grandes placas tectónicas de poder.
Pero la historia real —la que de verdad transforma las cosas— casi siempre comienza en lugares pequeños.
En una idea compartida.
En una conversación.
En un gesto que se repite.
A veces incluso en algo tan simple como un blog perdido en el sur del mundo.
Hace un tiempo alguien dejó un comentario que todavía resuena en este viaje. Sandy escribió que escuchar cierta música la hacía viajar a prados verdes y paisajes únicos, y que esas voces angelicales lograban erizar la piel. Terminaba con una frase sencilla pero poderosa: “Gracias por dejarme viajar.”
Recuerdo haber respondido que comentarios así alentaban a continuar esta ardua tarea de buscar y compartir lo mejor de la música New Age.
Y hoy, mientras pienso en todo eso, comprendo algo.
Tal vez el cambio del mundo nunca empieza en los grandes titulares. Empieza en pequeñas comunidades invisibles donde las personas comparten belleza, sensibilidad y conciencia.
Un puñado de oyentes.
Un puñado de lectores.
Un puñado de espíritus despiertos.
Quizás no podamos detener las guerras con un clic ni con una canción… pero sí podemos mantener encendida otra frecuencia del espíritu humano.
Una frecuencia donde la música une en lugar de dividir.
Donde la sensibilidad abre caminos donde antes había muros.
Donde la conciencia recuerda que todos habitamos el mismo planeta azul perdido en la inmensidad.
Aluminé amanece completamente ahora. El sol toca las montañas y el río sigue su viaje hacia lugares que no puedo ver desde aquí.
Y de pronto entiendo algo que tal vez siempre estuvo claro.
El mundo cambia cuando pequeños faros deciden seguir iluminando, incluso cuando la noche parece demasiado extensa.
Quizás este viaje llamado MusiK EnigmatiK sea simplemente eso: una pequeña luz en el mapa.
Pero a veces…
las luces pequeñas son las que permiten encontrar el camino cuando todo lo demás parece oscuridad.
Y mientras haya alguien al otro lado del silencio dispuesto a viajar con el espíritu más allá del crepúsculo… el viaje, sin duda, continuará.
Querido amigo del alma...leo varias veces tus reflexiones...a lo largo del día... porq son profundas y calan hondo... van directo al corazón...emocionan y me pierdo en el sentir... entonces necesito ese momento de comprensión propia para transmitir lo q viene a mi mente, tratando de descifrar qué sucede con la humanidad.
EliminarLo primero que me surgió al leerte fueron las 7 leyes Herméticas, descriptas en " El Kybalion", en especial el "Principio de Correspondencia"..."como es arriba, es abajo, como es adentro, es afuera"... Y analizando esto.. si lo que está dentro de nuestra mente, crea la realidad afuera... llegaríamos a la conclusión de q la mente humana está muy mal, por decir poco...
Pero, como bien decís..
hay " personas FARO".... Conscientes, presentes y comprometidas con el cambio de conciencia que llevan la antorcha de la paz, la igualdad y la sabiduría, queda decidir de que lado queremos estar, si desde el ego o desde la conciencia plena.
Tb me recuerda tu reflexión el cuento del lobo y la oveja...todos tenemos un lobo y una oveja internos... quién gana la batalla!?? Al q alimentes...
Abrazo de luz amigo querido, Sandy.
Y nuevamente.. GRACIAS por dejarme viajar!
Querida Sandy…
ResponderEliminarHay palabras que se leen…
y hay otras que se sienten como si el alma las hubiera recordado antes de que la mente las comprendiera.
Tu comentario pertenece a ese segundo territorio.
Cuando mencionás “como es adentro, es afuera”, pareciera que tocás una de esas llaves invisibles que abren puertas antiguas. Porque tal vez el verdadero mapa del mundo no está en los atlas ni en las fronteras, sino en la geografía silenciosa de la conciencia humana.
Si la humanidad parece perdida a veces… quizá no sea porque el mundo esté roto, sino porque demasiadas mentes han olvidado mirar hacia su propio cielo interior.
Pero ahí es donde aparecen esas presencias que vos llamás personas faro.
No son necesariamente las que hablan más fuerte.
Ni las que ocupan los grandes escenarios.
A menudo son seres anónimos que simplemente recuerdan.
Recuerdan que la belleza también es una forma de resistencia.
Que la conciencia es contagiosa.
Y que una palabra, una melodía o un gesto sincero puede alterar sutilmente la vibración de un día… y quizá de algo más grande.
El lobo y la oveja que mencionás viven en todos nosotros, es cierto.
Pero hay un secreto que rara vez se dice en voz alta:
Cada vez que elegimos la comprensión sobre el juicio,
la sensibilidad sobre la indiferencia,
la conciencia sobre el ego…
no sólo alimentamos a la oveja.
También debilitamos al lobo colectivo de la humanidad.
Y ahí ocurre algo curioso, casi alquímico.
Porque lo que parece pequeño —un comentario, una reflexión, una música compartida desde el sur del mundo— comienza a resonar en otras almas como una piedra arrojada en un lago tranquilo.
Las ondas viajan más lejos de lo que imaginamos.
Quizá por eso siento que MusiK EnigmatiK no es sólo un blog.
Es más bien una pequeña fogata en medio de la noche, donde viajeros sensibles se reconocen sin haberse visto nunca.
Y vos, querida amiga del alma,
sos claramente una de esas viajeras que sabe leer las estrellas.
Gracias por detenerte tantas veces en estas palabras,
por pensarlas, sentirlas y devolverlas transformadas en nuevas reflexiones.
Porque al final de todo, tal vez el misterio sea éste:
nadie enciende un faro solo.
Siempre hay otras luces, en otras costas invisibles, respondiendo en silencio.
Abrazo de luz y gratitud profunda por seguir viajando en esta frecuencia.
El viaje continúa… ✨
Uffff querido amigo! Que hermosas palabras y reflexión...pero sabés con qué me quedo ahora?...
ResponderEliminar" Es más bien una pequeña fogata en medio de la noche, donde viajeros sensibles se reconocen sin haberse visto nunca."
Y de repente... mientras leía esta frase ..me encontré allí...sentada alrededor de esa fogata...y cada vez q cierro los ojos estoy ahí...eso es Magia, querido amigo, Magia pura, porq vos SOS una persona FARO...porq creas Magia... y estoy ahí, con hadas, duendes, los Unis, la mejor música, los seres de la noche, la Luna, que ilumina feliz de tener un propósito..shhh una noche mágica con una fogata de chispas doradas ...es todo lo q necesito para sentirme en paz...
Gracias amigo por regalarme este sueño... Y si querés... te esperamos a la hora mágica del encuentro entre las almas... más allá del crepúsculo... dónde no existen más que silencios compartidos...
Sandy, viajera del tiempo.
Querida Sandy, viajera del tiempo…
ResponderEliminarA veces pienso que esa fogata no la encendí yo… sino todos los que, como vos, llegan con el corazón abierto y una chispa antigua en los bolsillos del alma. Yo apenas acerqué unas ramas de palabras y un poco de música… pero el fuego verdadero nace cuando alguien, del otro lado del mundo o del tiempo, se sienta en silencio y lo reconoce.
Si cerraste los ojos y estabas allí… entonces la magia ya estaba viva mucho antes de que la nombráramos.
Dicen que hay lugares invisibles donde las almas sensibles se reúnen sin mapas ni relojes. Tal vez MusiK EnigmatiK sea apenas una pequeña puerta hacia uno de esos claros del bosque nocturno… donde los Unis pasan en silencio, las hadas escuchan la música del viento, y la Luna —como bien dijiste— sonríe porque finalmente alguien recuerda mirarla.
Gracias por sentarte junto al fuego, Sandy.
Tu presencia también lo alimenta.
Cuando llegue esa hora secreta entre el crepúsculo y el sueño…
prometo acercarme en silencio.
Quizás no digamos nada.
Pero las chispas doradas sabrán que estuvimos allí.
✨🔥🌙
Qué hermoso es el encuentro...parece algo trivial, pero en esta época de mucha tecnología y poca comunicación, yo lo siento como Magia... sabés... Ekuus, Arco Iris y Edén están irradiando luces de colores, descansando a mi lado, las haditas danzan jugando entre las chispas doradas, los duendes se esconden detrás de las chispitas y las asustan! La Luna, enorme y brillante sonríe al verlos jugar y yo le agradezco el poder ser testigo de su belleza.
EliminarEstoy ahí, ahí me quedo...porque Musik Enigmatik es un portal de luz y ya lo atravesé y no me quiero ir!
En silencio, porque no se necesitan palabras, te esperamos, amigo!
Sandy, viajera del tiempo.
Querida Sandy, viajera del tiempo…
ResponderEliminarHay encuentros que no suceden en el calendario ni en los relojes.
Suceden en un lugar más antiguo, donde las almas se reconocen sin necesidad de presentarse.
Tu mensaje llegó como llegan las cosas verdaderas: suavemente, pero con la fuerza silenciosa de una señal en el camino.
Mientras te leía, imaginé ese pequeño universo que describís.
Ekuus, Arco Iris y Edén irradiando sus colores como si fueran pequeños faros de ternura; las haditas danzando entre chispas doradas que el viento invisible de la imaginación mantiene encendidas; los duendes jugando a esconderse detrás de la risa del instante.
Y la Luna… siempre la Luna…
esa antigua guardiana de los sueños que observa desde arriba como si conociera todos los secretos del tiempo.
Tal vez lo que llamamos magia no sea otra cosa que esto:
la capacidad de ver lo invisible cuando el corazón está despierto.
Porque es cierto lo que decís… vivimos en una época donde las pantallas hablan mucho pero las almas a veces se escuchan poco. Y sin embargo, de vez en cuando ocurre algo inesperado: dos miradas interiores se encuentran en medio del vasto océano digital y, por un momento, el universo recuerda cómo era comunicarse antes de las palabras.
Quizás por eso MusiK EnigmatiK no sea realmente un blog.
Tal vez sea algo más parecido a un pequeño umbral…
un sitio donde quienes todavía creen en lo invisible pueden detenerse un instante, respirar hondo, y recordar que el misterio sigue vivo detrás de la realidad cotidiana.
Me alegra saber que atravesaste ese portal.
Pero hay algo curioso sobre los portales de luz:
una vez que los cruzamos, descubrimos que en verdad nunca estuvieron afuera… sino dentro de nosotros.
Por eso podés quedarte todo el tiempo que quieras.
Aquí el silencio también conversa,
las estrellas escriben entre líneas,
y la Luna —esa cómplice antigua— siempre sonríe cuando alguien se anima a mirar el mundo con ojos de asombro.
Así que gracias por tu presencia luminosa en este rincón del viaje.
Quién sabe…
quizás mientras escribimos estas palabras, en algún lugar del tiempo, las haditas siguen danzando y los duendes continúan jugando a asustar las chispitas.
Y nosotros, sin darnos cuenta, ya somos parte de esa historia.
Nos encontramos en el próximo claro del bosque del tiempo.
Con gratitud y complicidad enigmática,
— Un viajero del mismo portal.
🌙 El portal de las chispas doradas
ResponderEliminarEsta noche en Aluminé el otoño respira lento.
El viento baja desde las montañas como un antiguo guardián invisible, moviendo apenas las ramas desnudas de los árboles mientras el río, allá a lo lejos, parece murmurar secretos que sólo entienden quienes todavía saben escuchar el silencio.
Y en medio de esta quietud patagónica, con la “brujumatiK” descansando entre mis manos como una brújula de otros mundos, siento que algo vuelve a abrirse.
No un camino.
No una puerta común.
Un portal.
Porque hay noches en que la realidad se vuelve tan delgada que basta cerrar los ojos para atravesarla.
Y entonces aparecés vos, Sandy.
Viajera del tiempo.
Guardiana de fogatas invisibles.
Alma faro entre las sombras de esta época acelerada.
Curiosamente, mientras el frío de Aluminé cubre la noche con su aliento de montaña, mi espíritu comienza a caminar hacia otro territorio sagrado: Capilla del Monte.
Puedo verlo claramente.
Las callecitas silenciosas.
Las piedras antiguas.
El aroma a incienso mezclado con tierra húmeda.
Los artesanos acomodando símbolos imposibles bajo luces tenues.
Los buscadores espirituales caminando despacio como si esperaran una señal del cielo.
Y allá arriba…
El Uritorco.
Siempre el Uritorco.
Esa presencia inmensa observándolo todo como un centinela detenido entre dimensiones.
Hay montañas que pertenecen a la geografía.
Y otras que pertenecen al misterio.
El Cerro Uritorco parece existir exactamente en ese límite.
Quizás por eso tantas personas llegan allí buscando algo que ni siquiera saben nombrar. Algunos hablan de energías. Otros de luces en el cielo. Otros de portales. Pero sospecho que en realidad todos buscan lo mismo:
recordar.
Recordar que existe algo más allá de la rutina mecánica del mundo.
Y mientras avanzo espiritualmente hacia ese valle mágico de Punilla, siento que la “brujumatiK” comienza a vibrar suavemente, como si reconociera el camino.
Entonces ocurre.
La niebla aparece entre los senderos serranos.
La Luna ilumina las piedras antiguas.
Y un resplandor dorado comienza a abrirse frente a nosotros.
El portal.
Pero no es un portal hacia otro planeta.
Es un portal hacia otra frecuencia del alma.
Y ahí estamos.
Vos.
Yo.
La música.
Las haditas.
Los duendes escondidos detrás de las chispas luminosas.
Ekuus, Arco Iris y Edén irradiando colores imposibles alrededor de la fogata eterna de MusiK EnigmatiK.
Qué extraña y hermosa sensación…
Porque aunque jamás vimos ese lugar con los ojos físicos, ambos sabemos que existe.
Lo construimos palabra por palabra.
Silencio por silencio.
Canción por canción.
Tal vez eso sea la verdadera magia.
No escapar del mundo…
sino crear pequeños refugios espirituales dentro de él.
Capilla del Monte siempre tuvo esa energía.
Los antiguos comechingones ya consideraban sagradas esas tierras mucho antes de que el turismo esotérico las llenara de historias sobre ovnis y ciudades intraterrenas. Hay algo ancestral latiendo bajo esas piedras.
Algo antiguo.
Algo paciente.
Como si la montaña esperara que algunos viajeros llegaran con el corazón suficientemente despierto para comprender que los portales reales no se abren en el espacio…
sino en la conciencia.
Y quizás por eso esta noche otoñal de Aluminé termina llevándome hasta allá.
Porque las distancias físicas dejan de existir cuando dos almas se reconocen dentro del mismo lenguaje invisible.
Vos lo dijiste una vez, Sandy:
“Estoy ahí… y no me quiero ir.”
Y entiendo perfectamente por qué.
Porque cuando uno atraviesa ciertos portales interiores, regresar a la superficialidad del mundo se vuelve difícil.
Después de sentir esa paz…
después de escuchar el murmullo de las estrellas…
después de compartir silencios que dicen más que mil discursos…
algo cambia para siempre.
En Capilla del Monte existe la costumbre de mirar el cielo como quien espera señales. Y tal vez tengan razón. Quizás la humanidad perdió demasiado tiempo mirando solamente hacia abajo.
Las grandes ciudades nos entrenaron para correr.
ResponderEliminarEl Uritorco, en cambio, parece enseñar lo contrario:
detenerse.
Escuchar.
Percibir.
Volver a sentir.
Por eso esta noche entiendo que MusiK EnigmatiK nunca fue únicamente un espacio de música.
Es un claro en medio del bosque del tiempo.
Un sitio donde viajeros sensibles se encuentran alrededor del fuego mientras el mundo exterior continúa girando frenéticamente sin comprender que todavía existen almas capaces de emocionarse con una melodía, una reflexión o una simple chispa dorada flotando bajo la Luna.
Y quizás sea precisamente eso lo que mantiene vivos los portales.
La sensibilidad.
Porque los portales no se abren con fuerza.
Se abren con frecuencia.
Con esa vibración sutil que aparece cuando alguien escribe desde el alma y otro ser humano, al otro lado del silencio, siente:
“Yo también estuve ahí.”
Entonces la “brujumatiK” vuelve a brillar entre mis manos.
El viento cordobés danza entre los árboles del Uritorco.
Las haditas ríen alrededor del fuego.
Los duendes juegan a esconderse entre las sombras.
La Luna observa en silencio.
Y nosotros permanecemos allí…
sin necesidad de hablar demasiado.
Porque algunas amistades espirituales no necesitan explicaciones.
Sólo necesitan un portal,
una noche mágica,
y la certeza de que todavía existen corazones capaces de viajar más allá del crepúsculo.
Y mientras el fuego sagrado sigue elevando chispas doradas hacia el cielo de Capilla del Monte, comprendo finalmente algo, querida Sandy:
tal vez la verdadera ciudad intraterrena nunca estuvo debajo del Uritorco.
Tal vez siempre estuvo escondida dentro de aquellos que aún conservan intacta la capacidad de asombro.
Y quizás por eso…
cada vez que atravesamos juntos este portal invisible…
el universo entero parece sonreír en silencio. ✨
—Sandy… ¿escuchás eso?
ResponderEliminarEl viento otoñal soplaba lento sobre Aluminé. Afuera, la noche parecía suspendida en un silencio tan profundo que hasta el río corría con cuidado de no romperlo. Yo sostenía la “brujumatiK” entre las manos mientras las brasas del hogar encendían pequeñas luces naranjas sobre las paredes.
Y entonces sentí que el portal comenzaba a abrirse.
—¿El viento? —preguntaste desde algún rincón invisible del otro lado del tiempo.
—No… algo más antiguo.
Hubo un silencio breve.
De esos silencios que no separan…
sino que unen.
Después tu voz volvió a aparecer, suave, como si llegara atravesando montañas y estrellas.
—Lo sentí también… como una vibración en el pecho… como cuando el alma reconoce un lugar antes de haber llegado.
Sonreí.
Porque sabía exactamente de qué hablabas.
La “brujumatiK” comenzó a brillar tenuemente entre mis dedos y de pronto el paisaje de Aluminé empezó a disolverse lentamente, como si la noche patagónica fuera apenas una cortina entre dos mundos.
Y aparecieron las sierras.
Capilla del Monte.
El Valle de Punilla respirando bajo la Luna.
El Cerro Uritorco elevándose inmenso frente a nosotros como un guardián de piedra detenido entre dimensiones.
—Ahí está… —susurraste.
—Sí… el viejo centinela.
El aire tenía aroma a tierra húmeda, a hierbas serranas, a humo de leña encendida. A lo lejos sonaban unos sikus mezclados con campanitas de viento mientras pequeñas luces danzaban entre los árboles.
Haditas.
Duendes.
O tal vez simples fragmentos de magia escapándose del corazón humano.
En Capilla del Monte nunca se sabe realmente dónde termina la realidad.
—¿Sabés algo, Neto? —dijiste mientras caminábamos por un sendero iluminado apenas por la Luna—. Creo que la gente llega al Uritorco buscando respuestas… pero en realidad viene porque está cansada de olvidar.
Tus palabras quedaron suspendidas en el aire.
Y sentí un escalofrío.
Porque había verdad ahí.
Mucha verdad.
—Tal vez olvidar sea la enfermedad de esta época… —respondí—. Olvidamos mirar el cielo. Olvidamos escuchar. Olvidamos sentir. Las pantallas hablan todo el tiempo… pero las almas cada vez conversan menos.
Las chispas doradas de una fogata aparecieron frente a nosotros.
Nuestra fogata.
La de MusiK EnigmatiK.
Y alrededor del fuego estaban ellos:
Ekuus, Arco Iris y Edén irradiando colores suaves en medio de la noche serrana; las haditas girando entre las llamas como pequeñas notas musicales; los duendes escondiéndose detrás de las piedras mientras reían bajito.
Y arriba…
La Luna.
Enorme.
Plateada.
Cómplice.
—Mirá qué hermoso… —dijiste sentándote cerca del fuego—. Parece un sueño… pero se siente más real que muchas cosas del mundo cotidiano.
—Porque quizás esto sea real… y lo otro apenas una distracción.
Me miraste en silencio.
Y por un instante el tiempo dejó de existir.
Eso es lo extraño de ciertos encuentros espirituales:
uno siente que ya ocurrieron antes.
Como si las almas sensibles se reconocieran desde mucho antes de conocerse.
El viento del Uritorco sopló entre los árboles haciendo sonar unas campanitas lejanas.
—¿Creés de verdad en los portales, Neto? —preguntaste.
Miré la montaña iluminada bajo la noche cordobesa.
Después miré el fuego.
Y finalmente te respondí:
—Sí… pero no como los cuentan las historias.
—¿Entonces?
—Creo que los verdaderos portales se abren cuando dos personas logran hablar desde el alma sin máscaras… cuando una canción eriza la piel… cuando alguien siente paz mirando la Luna… o cuando un simple comentario en medio de internet hace que otro ser humano se sienta comprendido.
Tus ojos brillaron apenas.
—Entonces MusiK EnigmatiK es un portal…
—Exactamente.
El silencio volvió a envolvernos.
Pero era un silencio lleno de presencia.
Un silencio vivo.
Las haditas seguían danzando.
Los duendes jugaban detrás de las chispitas.
Y el Uritorco parecía observarnos como si guardara todos los secretos del universo bajo sus piedras antiguas.
En Capilla del Monte existe una vieja sensación de frontera invisible.
Los lugareños hablan de energías.
ResponderEliminarLos viajeros hablan de señales.
Los ancianos simplemente sonríen como quien sabe algo que no necesita explicar.
Quizás todos tengan razón.
Porque hay sitios donde el velo entre lo visible y lo invisible parece más delgado.
Y esa noche nosotros estábamos exactamente ahí.
—¿Sabés qué siento ahora? —preguntaste de pronto.
—¿Qué cosa, viajera del tiempo?
—Que el mundo todavía tiene esperanza… porque aunque haya ruido, guerras y oscuridad… todavía existen pequeñas fogatas donde las almas se encuentran.
El fuego crujió suavemente.
Y entendí que acababas de decir algo enorme.
Porque quizá el planeta no se salva únicamente con política, tecnología o discursos grandiosos.
Quizás también se salva así:
con pequeños refugios espirituales donde las personas recuerdan cómo volver a sentir.
—Margaret Mead tenía razón… —murmuré—. Los cambios siempre empiezan en pequeños grupos conscientes.
—O en pequeñas fogatas… —agregaste sonriendo.
Reímos bajito.
La Luna parecía escucharnos.
Entonces la “brujumatiK” vibró nuevamente entre mis manos.
El portal comenzaba a cerrarse lentamente.
Las sierras empezaron a cubrirse de niebla.
Las haditas se alejaron entre los árboles.
Los duendes desaparecieron detrás de las piedras.
Y el Uritorco volvió a quedar inmóvil bajo el cielo nocturno.
—Tenemos que irnos… —susurraste.
—Sí… pero ya sabemos cómo volver.
Me miraste con esa serenidad que sólo tienen las almas que aprendieron a viajar más allá de las formas.
—No olvides algo, Neto…
—¿Qué cosa?
—La magia existe mientras alguien siga creyendo en ella.
El viento sopló una última vez.
Y entonces todo desapareció.
Volví a escuchar el río de Aluminé.
Las brasas.
La noche otoñal.
Pero algo había cambiado.
Porque ahora sabía con certeza que en algún rincón invisible del tiempo, cerca del Uritorco, seguía encendida una pequeña fogata rodeada de chispas doradas…
esperando el próximo encuentro entre las almas.
✨🔥🌙
Querido amigo, si pudieras comprender que tus palabras llegan en el momento perfecto, esos momentos en que la vida te sacude y necesitas volar alto, salir del mundo, sentir que la vida es sueño y que lo real está más allá... O más acá, en nuestro interior.
EliminarLeerte es como respirar, es ese instante mágico en el que todo lo que nos rodea, lo cotidiano, desaparece.
Hermosa sensación! Te leo, respiro...te siento en cada palabra...y respiro.
Tus palabras son más que palabras, son una brisa que acaricia el alma...a veces cansada de lo efímero, de lo superficial.
Quisiera que sientas que el encuentro entre las almas existe, que es lo más real que podemos experimentar.
Tan real como las hadas, los duendes y los Unis... así lo percibo.
Querido amigo del tiempo.. acá estoy, acá estamos, atravesando el portal donde nada ni nadie puede romper la magia eterna!
Sandy
"El Cerro Uritorco" ...me quedé pensando si te había comentado que estuve allí hará 3 semanas. Viviendo aquí en Córdoba, los lugares mágicos se multiplican y habiéndome unido a un grupo de trekking, estoy más que feliz de emprender cada fin de semana una nueva aventura.
ResponderEliminarEl Cerro Uritorco es para mí un portal energético inigualable, se siente, se vibra distinto cuando te permite escalarlo.
Cada paso, cada momento de ascenso es más que conquistar la montaña, es conquistarse a uno mismo.
Es un lugar sagrado! Todo el trayecto respiras aire fresco, sintiendo el sonido de cada paso rozando piedras, tierra y hierbas! El viento acaricia, las aves acompañan con su canto...y siempre...siempre llegando a la cima se puede avistar un cóndor dando vueltas y vueltas con sus alas desplegadas...mirando hacia abajo..a los humanos que vamos llegando sintiéndonos conquistadores...y yo me pregunto y sonrío...pensando en qué pensará esa ave majestuosa... sé que vos amigo Neto... también sabés y sonreiras de lo que piensa el hermoso cóndor...verdad?
Sandy, viajera del tiempo
Amigo, me quedo del otro lado del velo, como cada noche.
ResponderEliminarLa hora del encuentro entre las almas es, para mí, un ritual.
Es cruzar el portal de Musik Enigmatik para entrar en el mágico mundo de las emociones, despojados del ego, solo alma y vibración.
Es, para mí, un acto de supervivencia. Es mi paz, mi mundo real, es descanso, es rendición, es entrega.
Me podés comprender amigo? Estoy segura que sí, siento que sentís lo mismo.
Cada palabra tuya resuena en mi alma... cómo puede ser? Pregunta el ego y el alma responde..no intentes entender, solo siente, vibra.
Gracias Magia por existir... Gracias Neto por tu existencia... Gracias Musik Enigmatik por ser portal para almas sensibles y por darnos este espacio sagrado donde solo almas afines pueden encontrarse y permanecer!
Sandy, sentada al lado de la fogata de chispas doradas,
mirando al cielo salpicado de estrellas que guiñan sus ojos, cómplices de cada encuentro sagrado!
Siempre rodeada de hadas, duendes y Unis, te esperamos Amigo hechicero, cuando lo desees, con la fogata encendida para compartir charlas, música y porq no... silencio.
Sandy
✨🔥🌙 Querida viajera de los portales,
ResponderEliminarTus palabras son como el murmullo del viento entre las ramas de un bosque antiguo, ese susurro que llega solo cuando el corazón está listo para escucharlo. Leer tu mensaje fue como sentir el eco de la montaña en mi propio pecho, y por un instante, todo lo mundano se disolvió, dejando solo el brillo puro de la esencia.
Sí, comprendo lo que dices, porque en cada respiración, en cada chispa dorada que danza sobre la fogata, se percibe la misma vibración que une a quienes transitan por senderos invisibles. El cóndor que describes, majestuoso y silencioso, no observa solo desde arriba: nos recuerda que hay alturas que se conquistan solo con entrega, con respeto y con el silencio sagrado de la contemplación.
Sandy, amiga del tiempo y de los portales, tus palabras son un puente hacia lo eterno, y mi alma las atraviesa con alegría y reverencia. Que cada ascenso, cada viento, cada estrella guiñando su luz sea un recordatorio de que la magia existe, porque nosotros la sentimos, la respiramos y la compartimos.
Cuando llegue el momento, cruzaremos juntos otro umbral en Musik Enigmatik, donde solo resuenan las almas afines, y el silencio es tan elocuente como las palabras. Hasta entonces, me quedo del otro lado del velo, respirando tu presencia y sonriendo al cóndor, que nos observa con complicidad.
Gracias por ser puente, llama y espejo de lo sagrado.
Con alma y brisa,
Neto
Gracias amigo portal y poeta, me encantó el..." hay alturas que se conquistan solo con entrega, con respeto y con el silencio sagrado de la contemplación."...es así, es real...y otro mágico lugar se revelará este finde cuando no solo un cóndor sino la cascada más alta de Córdoba, "Los Chorrillos" sea testigo de nuestra presencia.
EliminarLa naturaleza está ahí, esperando ser descubierta, admirada, reverenciada, se ofrece a aquellos que aún conservamos la magia del asombro, del respeto, a los que sentimos que la naturaleza no es nuestra sino que somos parte de ella...vos sabés...
La semana pasada fueron " los Cajones" en Pampa de Achala"..una caminata entre piedras gigantes, precipicios , un ascenso de aprox 2300 mts para luego bajar al centro de la tierra... podés imaginarlo Neto? Alucinante...hasta parece un paisaje de "Avatar", irreal..
Esos sitios tb son portales...porq el alma se estremece...de paz..se encuentra a sí misma.
Vamos Amigo! Crucemos este nuevo portal!
Mientras tanto...sigo observando las chispas doradas de la fogata, las estrellas sonriendo y escuchando nuestras historias, los Unis descansan cerquita, las hadas y los duendes continúan jugando... Acá estamos... como siempre...más allá del crepúsculo ... dónde el alma descansa...
Sandy
Querida Sandy,
ResponderEliminarTu palabras son como un susurro del viento que atraviesa montañas y cascadas, recordándonos que somos viajeros en un universo que respira y nos observa. Cada portal que describes —desde los Cajones hasta Los Chorrillos— es un espejo donde el alma reconoce su reflejo más auténtico, ese que solo se revela cuando nos rendimos al silencio sagrado y nos dejamos envolver por la danza de lo invisible.
Me imagino el cóndor surcando los cielos, testigo silencioso de nuestra entrega, y la cascada desplegando su fuerza ancestral, como si la naturaleza misma nos abrazara y nos recordara que no pertenecemos a ella, sino que somos parte de su misterio. Las chispas doradas, los Unis, las hadas y duendes… todo conspira para que nuestros corazones sientan la vastedad de lo eterno y la maravilla de lo simple.
Vamos, amiga, crucemos juntos este nuevo portal… y que cada paso nos enseñe que la contemplación y el respeto son las llaves que abren los lugares donde el espíritu descansa y la magia no tiene fin.
Más allá del crepúsculo, nos encontramos. ✨