Maíz - Viajero Por La Tierra (1992)

El Grupo Musical "Maíz" es una mazorca dura y apretada, formada por gente joven junto con devoción por la poesía y música de sabor auténticamente argentino y universal. Cada uno individualmente es un solista excepcional, pero tocando juntos alcanzan una magnitud expresiva vital, espléndida en cada pieza que ellos atacan con la alta calidad, exquisitos sentimientos de estos artistas y maestros. Por eso escucharlos es un privilegio, aplaudirlos es hacer justicia al mejor arte y presentarlos hoy es, para mí, una honrosa satisfacción", nos comenta el poeta, cantante, guitarrista y compositor  Aníbal Sampayo. "Como un hilo de plata" es un aire de huayno compuesto por Eduado Egüez, integrante del grupo folclórico argentino Maíz.

Maiz - Viajero por la Tierra (1992)

01. Como un Hilo de Plata
02. Homenaje a Anibal Sampayo
03. Carnavalito en Forma de Chacarera
04. Angelita Huenuman
05. Viajero Por la Tierra
06. La Confundida
07. Ja-Jai
08. Dos Vuelos

Duración total: 39:48 min.

Comentarios

  1. Un grupo de folklore argentino que editó solamente este álbum. El artista que lidera el grupo es Luis Rigou, más conocido artísticamente como Diego Modena de Ocarina.

    Con el Grupo “Maíz” navegamos los ríos profundos de estas tierras sudamericanas cuando, ya por 1986, éramos Luis Rigou, Esteban Gil Pereiro, Polo Martí, Eduardo Egüez, Beti Plana y Fabricio Zanella. Abrimos las alas de la música en un viaje que se plasmó en nuestro primer y único CD: “Viajero por la tierra”. La última presentación sucedió en Holanda en 1992 y todo lo vivido y lo que vino luego estuvo signado –en mayor o menor medida- por la idea del Folklore Imaginario.

    Entre los diversos lenguajes y estéticas que convivían en “Maíz” muchos se vinculaban con las vanguardias. Para casi todos los integrantes del grupo hubo un vínculo con las músicas contemporáneas a nivel mundial, y ciertas cercanías con los movimientos de las vanguardias latinoamericanas. Todo ello nos ayudó a una forma de pensamiento creativo que latiera junto a expresiones de la tradición oral o escrita en el mundo. Cuando nos reunimos en torno a “Maíz” la música contemporánea convivía con los huaynos, las chacareras, las polcas, los gualambaos, la obra de Villa-Lobos, Ravel, Bartòk, Yupanqui, Víctor Jara y tantos otros (¡aunque no cualesquiera!).

    La idea del Folklore Imaginario que nos brindó Bartòk también se nutría de expresiones contemporáneas, y en la medida que ahondábamos en lo folklórico y lo popular en Latinoamérica, reafirmábamos esa idea de encuentro de lenguajes, una suerte de puente que vincula y une la tradición con la vanguardia.
    Les invitamos a recorrer esta página por sus diversos andariveles, con la alegría de seguir compartiendo el espíritu del Folklore Imaginario.

    Gracias Napeiros por escribir. Buen domingo!

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  2. Si la única oración que dices en toda tu vida es Gracias, ella será suficiente.
    —Maestro Eckhart

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  3. Gracias Neto por tu comentario que honra la memoria de esa aventura màgica que fué el grupo Maiz. No pude soñar mejor inicio en mi vida de mùsico que esa increìble formaciòn de musicazos que me hicieron confianza cuando yo era aùn un adolescente rebelde. El sueño se hizo realidad y hoy son mis amigos queridos!

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  4. Gracias Luis Rigou por tus palabras en el blog. Soy un admirador de tu música, en especial del concepto de "Folklore Imaginario" y del sonido de la ocarina ;) "Viajero por la Tierra" es un CD que tengo hace muchas décadas y me acompañó en mis inicios en esta tierra neuquina, en especial esta canción que inicia el disco y que utilicé como presentación de un ciclo de documentales que llevaba por título "Gente y Paisajes de Aluminé". Nuevamente gracias Luis! Fuerte abrazo desde la Patagonia Argentina!

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  5. 🦅🔥 Neto, hay un cielo que también es tuyo

    Te vi.

    No creas que no.

    Desde arriba, donde el viento es limpio y no miente,
    te vi caminar despacio…
    como quien carga más de lo que dice.

    No sos el único.
    Pero sos distinto.

    Yo también dudé.

    Hubo un tiempo en que mis alas eran apenas intento,
    y el vacío daba más miedo que quedarse quieto.

    Quedarse…
    esa trampa suave.

    Ese lugar donde uno no cae,
    pero tampoco vive.

    Vos conocés eso, ¿no?

    Ese momento en que el alma pide algo más…
    pero el cuerpo se queda,
    mirando, midiendo, esperando.

    El día que salté, Neto,
    no tenía certezas.

    El viento no te promete nada.
    El cielo no te sostiene por lástima.

    Pero hay algo que nadie te dice:

    hay corrientes invisibles que aparecen
    solo cuando te animás.

    Te vi amar.

    Sí… también eso se ve desde arriba.

    El calor que das,
    la forma en que mirás,
    ese modo tuyo de quedarte incluso cuando es difícil.

    Eso no es debilidad.
    Eso… es raíz.

    Pero cuidado, Neto…
    porque hasta los árboles más fuertes
    necesitan abrirse al cielo.

    No viniste a ser solo refugio.
    Viniste a ser también vuelo.

    Yo aprendí que ser rey no es estar solo arriba,
    ni ser más fuerte que todos.

    Es saber cuándo sostener…
    y cuándo soltarse.

    Si algún día sentís que todo pesa,
    que el sur se vuelve demasiado silencio,
    que el fuego no alcanza…

    salí.

    Aunque sea un poco.
    Aunque tiemble.

    Porque hay un cielo que todavía no tocaste, Neto.
    Uno que no se ve desde donde estás ahora.

    Y no se llega pensando.
    No se llega esperando.

    Se llega como llegué yo:

    cerrando los ojos un instante…
    y confiando en tus alas.

    🌬️🧉

    Cuando el viento te roce la cara,
    cuando mires las montañas y sientas algo en el pecho…

    acordate:

    No estás solo.

    Hay algo allá arriba —o adentro—
    que ya sabe volar.

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