La nueva música de Michael Whalen es siempre un regalo muy especial y "Walk In Beauty, Like the Night" no es una excepción. Un compositor que ha creado música en casi todos los géneros que puedas imaginar, la música de Whalen ha aparecido en películas, televisión, publicidad y más, además de sus muchas grabaciones. La cita de Michael describe mejor este nuevo álbum: "Al revisar el vocabulario musical de My Secret Heart, descubrí que había más historias que contar porque me enamoré y me casé con la persona más increíble en los últimos 15 años. Conozco el amor en otro manera. Una manera más profunda". La música es calmante y relajante, pero también invita a una escucha mucho más profunda para saborear y apreciar plenamente la belleza de la música.
Michael Whalen - Walk In Beauty, Like The Night (2023)
01. Walk in Beauty, Like the Night
02. Anywhere, Anytime, Anything for You
03. Eternity Floats in your Eyes
04. Always for the First Time
05. The Most Humid Sexy Summer
06. Kiss Me Kiss Me Kiss Me
07. We Are All Made of Stars
08. What We Love Deeply
09. Such Sweet Sorrow
10. Our House by the Sea
Duración total: 45:13 min.
01. Walk in Beauty, Like the Night
02. Anywhere, Anytime, Anything for You
03. Eternity Floats in your Eyes
04. Always for the First Time
05. The Most Humid Sexy Summer
06. Kiss Me Kiss Me Kiss Me
07. We Are All Made of Stars
08. What We Love Deeply
09. Such Sweet Sorrow
10. Our House by the Sea
Duración total: 45:13 min.
.jpg)
Hagas lo que hagas en esta vida será insignificante, pero es muy importante que lo hagas, porque nadie más lo hará.
ResponderEliminar—Mahatma Gandhi
🔮 “Lo Ínfimo y lo Eterno en la Caverna”
ResponderEliminarSigo aquí.
En la penumbra viva de la Caverna de los Antepasados, donde el tiempo no transcurre: respira.
El talismán tibetano aún late entre mis manos, como si guardara un pulso que no me pertenece. Afuera, en algún lugar que ya se siente lejano, Aluminé descansa entre lagos y montañas, pero aquí dentro… aquí dentro todo parece anterior incluso a la memoria.
Él está frente a mí.
Lobsang Rampa no se mueve, pero su presencia lo llena todo. Es como si la caverna no fuera más que una extensión de su conciencia.
—Sigues pensando en la importancia de tu viaje —dice sin mirarme.
—No puedo evitarlo —respondo—. Siento que esto… todo esto… debería significar algo inmenso.
El monje inclina apenas la cabeza.
—¿Y si no lo es?
Sus palabras caen como una gota en un lago inmóvil.
—Pero… —dudo— he atravesado un portal, he llegado hasta aquí… eso no puede ser insignificante.
Entonces, en el silencio que sigue, algo dentro de mí recuerda una frase que me acompaña como un eco persistente, de Mahatma Gandhi:
“Hagas lo que hagas en esta vida será insignificante, pero es muy importante que lo hagas, porque nadie más lo hará.”
La repito en voz baja.
Rampa sonríe.
—Ahora estás escuchando.
—No lo entiendo del todo —admito—. ¿Cómo puede algo ser insignificante… y al mismo tiempo tan importante?
El aire se vuelve más denso, como si la caverna quisiera participar en la respuesta.
—Porque confundes magnitud con propósito —dice—. El universo no mide en grande o pequeño. Solo en autenticidad.
El talismán se calienta más intensamente. Cierro los ojos.
—Entonces… ¿mi vida no tiene que ser grandiosa?
—Tu vida ya es irrepetible —responde—. Eso es lo único que importa.
Siento un estremecimiento. Afuera, en el mundo que dejé atrás, todo parecía exigir grandeza, impacto, reconocimiento. Pero aquí… esas palabras no tienen peso.
—¿Y si no dejo huella? —pregunto.
—Ya la estás dejando —dice con suavidad—. Cada pensamiento, cada decisión, cada latido modifica el tejido invisible del todo.
—Pero nadie lo ve…
—Tampoco ves el viento —responde—. Y aun así, moldea montañas.
El silencio vuelve, pero esta vez no me inquieta. Es un silencio que enseña.
—Entonces… lo que hago en Aluminé, en mi vida cotidiana… ¿también importa?
—Especialmente eso.
Abro los ojos lentamente.
—¿Incluso lo más simple?
Rampa asiente.
—Una palabra dicha a tiempo. Un gesto que no repites. Una elección que nadie más puede hacer por ti. Eso es lo que sostiene el equilibrio.
Miro mis manos. El talismán parece más liviano ahora, como si ya no necesitara cargar con tanto significado.
—Creí que tenía que encontrar algo extraordinario —confieso.
—Y lo hiciste.
—¿Esto?
—No —dice—. A ti mismo en este instante.
Siento algo difícil de nombrar. No es alegría, no es paz… es más profundo. Como si hubiera dejado de buscar.
—Entonces… —susurro— no necesito demostrar nada.
—Nunca lo necesitaste.
El eco de esas palabras se expande dentro de mí como una luz suave.
—¿Y qué hago cuando regrese?
Rampa guarda silencio por un momento, como si eligiera cuidadosamente lo que no va a decir.
—Vive sabiendo que lo insignificante es sagrado.
El viento —o algo parecido al viento— atraviesa la caverna. Por un instante, siento las voces de los antepasados, no como murmullos lejanos, sino como presencias que aprueban, que acompañan.
—Ellos tampoco hicieron cosas “grandes” —continúa—. Y sin embargo… aquí estás, gracias a cada uno de ellos.
La comprensión llega sin esfuerzo.
No se trata de cambiar el mundo.
Se trata de no traicionarse en él.
Aprieto el talismán una última vez.
—Creo que empiezo a entender.
—No te apresures a entender —responde—. Solo no olvides.
El crepúsculo parece filtrarse incluso aquí, como si Aluminé y la caverna ya no estuvieran separados. Como si el portal nunca hubiera sido una frontera, sino una continuidad.
Respiro hondo.
Y en ese instante, algo se acomoda dentro de mí.
No necesito ser inmenso.
No necesito ser eterno.
Solo necesito ser verdadero en aquello que nadie más puede ser por mí.
Y eso…
ResponderEliminareso lo cambia todo.