Es muy bueno escuchar una vez más una gran selección de Solo lo mejor de la música New Age con uno de sus compilados más increíbles de todos los tiempos. Aquí estamos de nuevo, a punto de abrir la puerta a otro maravilloso viaje de música profundamente expresiva con el Volumen 205 de la colección. Este es un álbum magnífico, por supuesto nos lleva en un viaje como cualquier álbum realmente bueno debería hacer, pero MusiK EnigmatiK lo hace con un estilo de color e inteligencia artística, manteniéndonos interesados en todo momento durante su escuchar. El Volumen 205 es un tapiz de dominio del tono y la atmósfera musical como ningún otro, y un compilado que personalmente recomendaríamos en un santiamén.
Various Artists - MusiK EnigmatiK Vol. 205 (2022)
01. Andy Rogers - Finding Calm - Moving Forward - 2022
02. Bear McCreary - Outlander, Season 6 - Ian's Love Story (feat. Jaraneh Nova) - 2022
03. Clifford White - Healing Waters - Distant Shores - 2022
04. David Arkenstone - Music Inspired by Middle Earth Vol. II - The Returning - 2022
05. David Vito Gregoli & Ricky Kej - Wild Monsoon - Greeshm (Summer) - 2022
06. Deuter - Mysterium - Elysian Fields - 2022
07. Dream Quest - Middle Earth - Misty Mountains [Edited Version] - 2022
08. F.D.Project - Color Of Life - Purple (Over The Time) - 2022
09. Jim Ottaway – Somewhere In-Between - A Dream Within Reach - 2022
10. Jose Ramos - Next Day - Work & Study Saturday Night - 2022
11. Joseph L Young - Into The Unknown - Beyond The Horizon - 2022
12. John Gregorius - In Awe - New - 2022
13. Medwyn Goodall - Medicine Woman Seven - Dawn Of The Golden Age - 2022
14. Orion - Heart Of The Wolf - Sweet Mysteries - 2022
15. Stephen Rhodes - A Place Beyond Forever - Reflections Of Serenity - 2022
16. Tony O'Connor - Looking Through My Window - Somewhere In A Heartland - 2022
17. Simply Chill - Free For Life - Eye In The Sky - 2022
Duración total: 89:57 min.
01. Andy Rogers - Finding Calm - Moving Forward - 2022
02. Bear McCreary - Outlander, Season 6 - Ian's Love Story (feat. Jaraneh Nova) - 2022
03. Clifford White - Healing Waters - Distant Shores - 2022
04. David Arkenstone - Music Inspired by Middle Earth Vol. II - The Returning - 2022
05. David Vito Gregoli & Ricky Kej - Wild Monsoon - Greeshm (Summer) - 2022
06. Deuter - Mysterium - Elysian Fields - 2022
07. Dream Quest - Middle Earth - Misty Mountains [Edited Version] - 2022
08. F.D.Project - Color Of Life - Purple (Over The Time) - 2022
09. Jim Ottaway – Somewhere In-Between - A Dream Within Reach - 2022
10. Jose Ramos - Next Day - Work & Study Saturday Night - 2022
11. Joseph L Young - Into The Unknown - Beyond The Horizon - 2022
12. John Gregorius - In Awe - New - 2022
13. Medwyn Goodall - Medicine Woman Seven - Dawn Of The Golden Age - 2022
14. Orion - Heart Of The Wolf - Sweet Mysteries - 2022
15. Stephen Rhodes - A Place Beyond Forever - Reflections Of Serenity - 2022
16. Tony O'Connor - Looking Through My Window - Somewhere In A Heartland - 2022
17. Simply Chill - Free For Life - Eye In The Sky - 2022
Duración total: 89:57 min.
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Sal del círculo del tiempo para entrar en el círculo del amor.
ResponderEliminar—Rumi
Gracias por este nuevo compilado , solo con ver la portada ya apetece oír el disco y descubrir la magia de su música
ResponderEliminarExquisitas palabras de agradecimiento! Gracias Napeiros por escribirlas! Espero que te haya gustado esta selección musical. Saludos
ResponderEliminarNeto, me sumo a la reflexion que nos propones "Sal del círculo del tiempo para entrar en el círculo del amor", quisiera en este aquí y ahora apoyar mis manos en el cromlech y trascender.....
ResponderEliminarGRACIAS por este magnifico album y su singular carátula!
Abrazo de luz!
Gracias Sandy! Una frase perfecta para un nuevo compilado con música y carátula acorde a ella! A trascender donde nos lleve el amor! Namaste
ResponderEliminar🌌 El umbral invisible del alma
ResponderEliminarHay músicas que no fueron creadas para ser escuchadas solamente, sino para ser habitadas. Son como puertas suspendidas entre dimensiones invisibles, esperando el momento exacto en que el espíritu esté lo suficientemente cansado del mundo como para atreverse a cruzarlas. Y cuando eso ocurre, algo en nosotros cambia sin hacer ruido.
Así me siento cada vez que me encuentro frente a esas obras capaces de convertir el tiempo en un río lento y luminoso. No son simples composiciones; son paisajes interiores. Universos tejidos con atmósferas que parecen recordar quiénes éramos antes de olvidar nuestra esencia. Hay compilaciones musicales que no buscan impresionar ni conquistar; buscan revelar. Como si cada nota estuviera colocada en el lugar exacto para despertar memorias dormidas dentro del alma humana.
A veces pienso que vivimos atrapados en un círculo invisible hecho de relojes, obligaciones y despedidas. Un círculo donde todo envejece demasiado rápido. Donde incluso los sueños parecen tener fecha de vencimiento. Nos enseñaron a medir la vida en horas, calendarios y urgencias, pero jamás nos enseñaron a medirla en silencios verdaderos, en instantes sagrados o en profundidad emocional.
Y quizás por eso tantas personas viven cansadas sin entender realmente de qué.
Porque el alma no se fatiga por caminar… se fatiga por olvidar el amor.
Rumi decía: “Sal del círculo del tiempo para entrar en el círculo del amor.” Y cuanto más pasan los años, más comprendo el misterio oculto detrás de esas palabras. Tal vez el amor no sea solamente un sentimiento dirigido hacia alguien. Tal vez sea una frecuencia. Un estado espiritual donde el tiempo pierde dominio sobre nosotros.
Cuando uno entra verdaderamente en el círculo del amor, deja de correr.
Y qué extraño resulta eso en un mundo obsesionado con llegar primero.
La música más profunda tiene justamente esa capacidad: detener el ruido interno. Hay álbumes que parecen construidos con partículas de niebla y estrellas antiguas. Obras que avanzan lentamente, sin ansiedad, como si supieran que la verdadera belleza jamás necesita apresurarse. Cada atmósfera se convierte entonces en un espejo emocional donde terminamos encontrándonos sin máscaras.
Y ahí ocurre algo enigmático.
Porque mientras escuchamos, comenzamos a recordar cosas que no sabíamos que habíamos perdido.
La calma.
La contemplación.
La inocencia espiritual.
La capacidad de simplemente existir sin tener que demostrar nada.
Pienso que el ser humano moderno ha olvidado cómo escuchar profundamente. Escuchamos respuestas, pero no verdades. Escuchamos opiniones, pero no silencios. Escuchamos para reaccionar, no para comprender. Sin embargo, hay músicas que nos obligan a volver al origen, a ese lugar interno donde todavía habita una parte intacta de nosotros mismos.
Ese lugar donde el niño interior aún mira el cielo con asombro.
Ese lugar donde el corazón todavía cree en lo invisible.
Quizás por eso ciertas melodías generan una nostalgia tan difícil de explicar. No extrañamos solamente el pasado; extrañamos una versión más pura de nuestra percepción. Una forma más lenta y sagrada de habitar la vida. Como si en algún punto del camino hubiéramos cambiado profundidad por velocidad.
Pero el alma jamás se adapta del todo a la superficialidad.
Por eso duele tanto el vacío contemporáneo.
Y por eso también algunas músicas sanan.
Porque existen composiciones capaces de envolvernos como templos invisibles. Sonidos que no invaden, sino que acompañan. Paisajes sonoros que parecen entender nuestras heridas sin necesidad de nombrarlas. En ellas no hay arrogancia artística ni necesidad de exceso; hay inteligencia emocional, sensibilidad y misterio. Como un lenguaje antiguo que el espíritu reconoce de inmediato.
Escuchar algo así es parecido a caminar dentro de uno mismo.
Cada atmósfera abre una puerta distinta.
Hay puertas que conducen a recuerdos.
Otras, a preguntas.
Y algunas, las más extrañas, conducen directamente al silencio interior.
No al silencio vacío, sino al silencio lleno de presencia.
Ese silencio donde uno deja de sentirse separado del universo.
ResponderEliminarTal vez ahí reside el verdadero sentido espiritual del arte: recordarnos que aún somos parte del misterio. Que no vinimos solamente a producir, competir o sobrevivir. Vinimos también a contemplar. A sentir. A vibrar. A amar.
Porque cuando el amor aparece de verdad, el tiempo pierde fuerza.
Cinco minutos pueden sentirse eternos.
Y una eternidad puede caber dentro de una sola nota.
A veces imagino que el universo entero funciona como una inmensa composición New Age. Las estrellas respirando en armonía. Los océanos moviéndose al compás de una melodía inaudible. Los seres humanos buscando desesperadamente una conexión que en realidad siempre estuvo dentro de ellos.
Quizás por eso seguimos buscando belleza incluso después de tantas decepciones.
Porque en el fondo sabemos.
Sabemos que existe algo más.
Algo imposible de explicar completamente.
Algo que aparece en ciertos atardeceres, en determinadas miradas y en algunas músicas capaces de atravesar el alma como luz líquida.
Y cuando eso sucede, aunque sea por un instante, dejamos de pertenecer al tiempo.
Y comenzamos a pertenecer al amor.