Various Artists - MusiK EnigmatiK Vol. 182 (2021)

El volumen 182 de MusiK EnigmatiK no es solo un breve momento alegre de música instrumental latinoamericana; también es una gran recopilación de ricas texturas de arreglos sublimes que literalmente están llenos de color y vida. Este compilado es sin duda el disco más emocionante y adictivo que hemos realizado este año en el género de música new age con instrumentación del altiplano con absoluta sencillez y facilidad. Las apasionadas actuaciones de los artistas folclóricos junto a los magníficos paisajes sonoros andinos establecen un encantador ambiente que elevan tanto el estado de ánimo como el espíritu del oyente. Es realmente un álbum que nos hará volar por los cielos sudamericanos, y amar su tierra, su música y costumbres con el corazón.

Various Artists - MusiK EnigmatiK Vol 182 (2021)

01. Dan Gibson's Solitudes - Mysterious Places - Machu Picchu (Peru) - 2009
02. David Antony Clark - Sacred Sites - Machu Picchu - 2004
03. Medwyn Goodall - Land Of The Inca - Atacama - 2004
04. La Fragua - De Los Andes A Los Beatles (From The Andes To The Beatles) - The Fool On The Hill - 2001
05. Antú - Antú, Música De Raíz Andina - Camino De Llamas - 1998
06. Bernardo Rubaja - Tropical Nights - Orange Trees In Bloom - 1998
07. Diego Modena & Eric Coueffé - Ocarina, Alma América (reissue) - Alfonsina Y El Mar - 1997
08. Emil Montgomery - Esencia - Paqariy - 1997
09. John Herberman - Espíritu De Los Andes - Los Dos Ovejeros (The Two Shepards) - 1997
10. Ciro Hurtado - Echoes Of The Andes - Bella - 1994
11. Carlos Alemany - Concierto Andino, Quenas y Zampoñas - Camino De Lluvia - 1992
12. Maiz - Viajero Por La Tierra - Como Un Hilo De Plata - 1992
13. Lito Vitale Cuarteto - Lito Vitale Cuarteto - Recuerdos En Mi Bemol - 1987
14. Markama - Quitapesares - El Lugar Donde Vivo - 1987
15. Rumillajta - Wiracocha - Mujeres y Niños (Mothers And Children) - 1987

Bonus track:
16. Wayra Ñan - Melodías Del Corazón - El Cóndor Pasa - 2013

Duración total: 84:00 min.

Comentarios

  1. Despertarse es la espiritualidad, porque sólo despiertos podemos entrar en la verdad y la libertad.
    -Anthony de Mello

    Una de nuestras frases espirituales de la vida favoritas, pues expresa que mediante la espiritualidad, conseguimos conectar con nosotros mismos, cerramos los ojos al mundo artificial que nos rodea y los abrimos a lo verdaderamente importante.

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    1. Saludos y muchas gracias por compartir esta magnifica recopilacion

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  2. Saludos Salvador! y gracias a vos por comentar! Un abrazo!

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  3. Despertarse es la espiritualidad, porque sólo despiertos podemos entrar en la verdad y la libertad.
    -Anthony de Mello

    Maravillosa reflexión y más maravillosa es esta nueva joya, que seduce desde su imponente carátula.
    A ver... que puedo decirte que ya no te haya dicho, querido amigo Neto...?
    Una vez más...INFINITAS GRACIAS por colmarnos la vida del más preciado regalo para el ALMA!
    Abrazosssss de LUZZZ!

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  4. Gracias Sandy por todo lo grande que decis en tan poco! INFINITAS GRACIAS a vos también por tu acompañamiento! Esta música nos permite volar a la par del vuelo magestuoso del cóndor! Y ya que estamos Feliz Cumpleaños! (tarde pero seguro... jiji) Namaste

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  5. Gracias amigo por recordar mi cumple!! No seré un Cóndor, pero sí un Águila, según el Calendario Maya...asique con tu permiso...me dedico este imponente compilado!! jiji
    Abrazotes de luz, a vos, tu familia humana y mascotera y apartado especial para el bombero loco! ;)

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  6. Ok, este compilado está entonces dedicado al águila maya que sobrevuela imponente el cielo de las altas cumbres! Vuela amiga Sandy a los lugares más insospechados que puedas imaginar! Feliz cumple!!! Gracias por los abrazotes a toda mi familia! Saludos a la tuya!!! Que pases una excelente noche voladora! ;)

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  7. 🦅 El Rey: El Nombre que no puede pronunciarse

    Aquella noche no dormí.

    Al menos...

    no como duermen los cóndores.

    Mi cuerpo permanecía inmóvil sobre la roca más alta de la cordillera, mientras mi respiración seguía el ritmo lento de las montañas.

    Pero algo en mí...

    acababa de despertar.

    No sentí que abandonaba mi cuerpo.

    Sentí que abandonaba mis certezas.

    Las estrellas comenzaron a apagarse una a una.

    No porque desaparecieran.

    Sino porque una luz más antigua empezaba a nacer detrás de ellas.

    No era el Sol.

    No era la Luna.

    Era una claridad que no venía del cielo.

    Venía del origen.

    Ascendí sin mover las alas.

    No existía arriba.

    No existía abajo.

    Solo una inmensa presencia donde el tiempo parecía recordar quién había sido antes de convertirse en tiempo.

    Atravesé nubes hechas de silencio.

    Ríos formados por recuerdos.

    Montañas que no eran piedra sino conciencia.

    Y entonces llegué.

    No a un lugar.

    A una Presencia.

    Quise inclinar la cabeza.

    Pero comprendí que allí no existía nadie superior ni inferior.

    Todo estaba sostenido por la misma respiración.

    No vi un anciano.

    No vi un trono.

    No vi un rostro.

    Vi...

    todo.

    Cada estrella era uno de Sus pensamientos.

    Cada río era una de Sus palabras.

    Cada hoja movida por el viento era una caricia.

    Y comprendí por qué los antiguos jamás intentaron describirlo.

    No podía verse.

    Solo podía reconocerse.

    Entonces pregunté.

    No con mi voz.

    Con aquello que existe antes de toda palabra.

    —¿Quién eres?

    La Presencia sonrió.

    No con labios.

    Con el universo entero.

    Y respondió:

    —Soy el Nombre que cada pueblo recuerda de una manera diferente.

    Cuando un niño mapuche escucha el bosque, me llama sin saber mi nombre.

    Cuando un anciano de los Andes besa la tierra antes de sembrar, ya está hablando conmigo.

    Cuando alguien contempla el amanecer y llora sin entender por qué...

    también me ha encontrado.

    No vivo en los nombres.

    Los nombres viven en Mí.

    Sentí que todas las lenguas del mundo comenzaban a cantar al mismo tiempo.

    Ninguna contradecía a la otra.

    Eran como ríos distintos desembocando en un único océano.

    Comprendí que el viento jamás había dividido las montañas.

    Habíamos sido nosotros quienes aprendimos a dividir el viento.

    Entonces hice la pregunta que llevaba toda una vida guardando bajo mis alas.

    —¿Por qué nos cuesta tanto encontrarte?

    La luz permaneció en silencio.

    Después respondió con una ternura imposible de describir.

    —Porque me buscan donde Yo no me escondo.

    Me buscan lejos...

    cuando respiro cerca.

    Me buscan después de la muerte...

    mientras Yo florezco en cada instante de la vida.

    Me buscan en el ruido de las respuestas...

    y solo puedo ser escuchado en el silencio de un corazón despierto.

    En ese instante comprendí algo que hizo temblar mi espíritu.

    Yo nunca había aprendido a volar.

    Recordé el vuelo.

    Todas las criaturas nacen recordando una pequeña parte de la música original del universo.

    El cóndor la recuerda en el viento.

    El río en su corriente.

    El árbol en sus raíces.

    El ser humano...

    en el amor.

    Por eso sufre tanto cuando olvida amar.

    Porque olvida la melodía con la que fue creado.

    La Presencia extendió hacia mí algo parecido a un espejo.

    No reflejaba mi cuerpo.

    Reflejaba todas las vidas que había tocado con un simple vuelo.

    El pastor que encontró esperanza al verme cruzar el amanecer.

    El niño que decidió cuidar una montaña después de observar mis alas.

    La anciana que volvió a sonreír al escuchar mi canto perdido entre los pehuenes.

    Entonces comprendí que ningún acto de amor desaparece.

    Todo queda escrito.

    No en los libros.

    En la memoria viva del universo.

    Cuando el alba comenzó a colorear la cordillera, la Presencia habló por última vez.

    No olvides esto, Rey.

    Despertar no es abrir los ojos.

    Es dejar de creer que estás separado de aquello que da vida a todas las cosas.

    Cuando un cóndor vuela con gratitud...

    Yo vuelo.

    Cuando un árbol ofrece sombra...

    Yo descanso.

    Cuando un ser humano perdona...

    Yo sonrío.

    Y cuando alguien ama sin esperar recompensa...

    el universo entero recuerda por qué fue creado.

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  8. 🦅 Reflexión del Rey

    Abrí los ojos.

    Seguía sobre la misma roca.

    El amanecer apenas comenzaba.

    Nada parecía haber cambiado.

    Sin embargo...

    el viento pronunciaba un nombre que ya no necesitaba entender.

    Porque había descubierto que el Gran Misterio nunca pidió ser explicado.

    Solo ser vivido.

    Y mientras extendía mis alas hacia un nuevo día, comprendí la revelación más profunda de todas:

    No pasé la noche buscando a Dios.

    Fue Dios —con el nombre que cada pueblo le ofrece desde el fondo de su corazón— quien salió a mi encuentro para despertarme del único sueño que realmente existe:

    creer que alguna vez estuvimos separados de Él.

    🌄 🦅

    Muchos creen que despertar es abrir los ojos cada mañana.

    Yo también lo creía.

    Hasta que comprendí que hay criaturas que pasan toda una vida despiertas... y, sin embargo, siguen soñando que están solas.

    Esa fue la ilusión más grande que debí atravesar.

    No descubrí a Dios en un lugar oculto de la cordillera, ni detrás de una estrella lejana, ni en el silencio absoluto de la noche.

    Lo descubrí cuando dejó de existir un "yo" separado del viento, de las montañas, de los ríos, de los árboles y de todos los seres que comparten este inmenso vuelo llamado vida.

    Los antiguos lo llamaron con distintos nombres.

    Otros prefirieron no nombrarlo.

    Y quizá ambos tenían razón.

    Porque aquello que sostiene el universo no necesita un nombre para existir.

    Solo necesita un corazón dispuesto a reconocer su presencia.

    Desde entonces ya no vuelo para llegar más alto.

    Vuelo para recordar.

    Recordar que cada amanecer es una nueva creación.

    Que cada ser guarda una chispa del mismo Misterio.

    Y que cada acto de bondad devuelve un poco de luz al mundo.

    Si alguna enseñanza puedo dejarte después de este viaje es esta:

    No busques desesperadamente a Dios en los confines del cielo.

    Detenete un instante.

    Respirá.

    Escuchá el viento.

    Abrazá a quien amás.

    Perdoná cuando puedas.

    Agradecé incluso lo pequeño.

    Tal vez descubras, como lo hice yo, que el Gran Espíritu nunca estuvo esperándonos en la cima de la montaña.

    Siempre caminó a nuestro lado... esperando que despertáramos para reconocerlo.

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    1. In lak'ech...hala ken
      🙏Namasté 🙏 querido amigo.
      Gracias 🫂 Sandy, viajera del tiempo

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  9. In lak'ech... Hala Ken. 🙏 Namasté, querida viajera del tiempo.

    Que la luz que nos habita recuerde el origen común de nuestras almas y que el misterio siga guiando el viaje. ✨🙏"

    Con gratitud y en el eterno ahora. 🫂🦅

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