Johannes Linstead - Zabuca (2003)

"Zabuca (Agitar)" es el título perfecto para este contagioso cuarto álbum de uno de los pocos verdaderos maestros de la guitarra española. Zabuca arde con una alegría latina apasionada y festiva, desde la jubilosa y estridente “La Cabañita” hasta la seductora y caprichosa “La Rumbita”. La "Guayabera" de mentalidad tradicional combina el ritmo santanaesque con algunos de los estilos de dedos más sinceros de Johannes. "Eleni" de voz suave transmite su lado dulce y romántico, mientras que la suite de dos partes "Echoes of the Forest" combina estados de ánimo muy clásicos y meditativos con la experiencia moderna del nuevo flamenco. “Eleni” es una balada del corazón que es apasionada, melancólica y un poco misteriosa.

Johannes Linstead - Zabuca (2003)

01. La Cabanita en la Playa
02. Cielo Azul
03. Guayabera
04. Eleni
05. La Rumbita
06. Echoes of the Forest I
07. Echoes of the Forest II
08. Heat in the Torremolinos
09. The Bells of San Miguel
10. Zabuca (Shake Up)

Duración total: 44:56 min.

Comentarios

  1. La diferencia entre alguien que está luchando en la vida y alguien que tiene una vida fabulosa se reduce a una cosa: AMOR. Aquellos que tienen una vida grandiosa imaginan lo que aman, lo que les gusta y lo que quieren, y sienten el amor de lo que están imaginando más que otras personas.
    -Rhonda Byrne

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  2. 💫 El paisaje que nace dentro

    El verano empieza a despedirse lentamente de Aluminé. Las tardes todavía conservan una tibieza amable, pero en las mañanas ya se siente ese susurro fresco que anuncia el cambio de estación. Los pehuenes permanecen firmes en los cerros, y el río sigue cantando su melodía transparente como si no tuviera apuro por llegar a ningún lugar.

    Aquí, en la Patagonia, uno aprende que el paisaje no sólo está afuera.

    También ocurre dentro de nosotros.

    A veces pienso que las montañas que rodean este valle tienen algo que enseñarnos. No corren detrás de nada, no persiguen el tiempo, no se inquietan por el mañana. Simplemente están… y en esa quietud parecen recordarnos que la vida tiene secretos que sólo se revelan cuando dejamos de luchar contra todo.

    Mientras preparo unos mates y dejo que el día se abra lentamente, recuerdo una frase de Rhonda Byrne que me hace reflexionar:

    “La diferencia entre alguien que está luchando en la vida y alguien que tiene una vida fabulosa se reduce a una cosa: amor.”

    Al principio la palabra puede parecer simple. Incluso demasiado usada. Pero cuando uno la observa con calma descubre que no se trata de un sentimiento romántico ni de una emoción pasajera.

    Es más bien una forma de mirar el mundo.

    Quien vive con amor no necesariamente tiene más cosas, ni más dinero, ni más certezas. Lo que tiene es otra manera de imaginar la vida. Visualiza aquello que le inspira, lo que le despierta alegría, lo que le da sentido… y al hacerlo comienza a sentirlo como si ya formara parte de su existencia.

    Es curioso cómo funciona el espíritu humano.

    Aquello que imaginamos con intensidad empieza lentamente a moldear nuestra realidad interior. Y desde ese territorio invisible, como una semilla que germina bajo la tierra, comienzan a aparecer cambios que antes parecían improbables.

    Quizás por eso este viaje de MusiK EnigmatiK siempre tuvo algo de exploración interior.

    La música que compartimos no busca ser sólo un sonido agradable de fondo. Busca abrir pequeñas puertas. Paisajes invisibles donde cada uno puede encontrarse con emociones que tal vez estaban dormidas.

    Porque la música tiene ese poder extraño: logra que imaginemos otros mundos.

    Un sonido puede transportarnos a bosques lejanos, a desiertos silenciosos, a templos antiguos o a recuerdos que aún no hemos vivido. Y en ese instante, aunque sea por unos minutos, el corazón siente algo parecido a la plenitud.

    Tal vez ahí se esconda el verdadero secreto del amor del que habla esa frase.

    No se trata de escapar de la vida, sino de aprender a imaginarla desde un lugar más luminoso. De sentir gratitud por lo que existe, incluso cuando el camino todavía no está del todo claro.

    El sol comienza a inclinarse sobre los cerros de Aluminé y el río sigue su camino eterno hacia otros paisajes.

    Y mientras observo ese movimiento silencioso comprendo algo que quizás siempre estuvo ahí.

    La vida fabulosa no necesariamente es la que parece extraordinaria desde afuera.

    Es la que logra mantener encendida, dentro del espíritu, la capacidad de imaginar con amor el paisaje que todavía está por nacer.

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