Richard Clayderman ha sido nombrado también como ”El Príncipe del Romance” título conferido por Nancy Reagan, quien le conociera en un Concierto de Gala celebrado en el Waldorf de New York. La música de Clayderman es sencillamente lenguaje universal que lo hace ser querido por millones de personas en el mundo. Clayderman no es un simple artista de estudio de grabación; tiene un brillo natural que se complementa con su puesta en escena. Richard es un hombre sencillo que realmente ama a su familia, y piensa en eso cada vez que se prolonga la separación de su familia por las giras de conciertos que debe aceptar con resignación. Pero siente tener también una deuda de gratitud hacia sus millones de fans.
Richard Clayderman - Romantic Favourites (2017)
01. This Guy's In Love
02. Un homme et une femme
03. There's a Kind of Hush (All Over the World)
04. Stranger on the Shore
05. Deep Purple
06. Canadian Sunset
07. Hello
08. Stuck on You
09. The Most Beautiful Girl
10. Shadows of Your Smile
11. The Windmills Of Your Mind (From _The Thomas Crown Affair_)
12. I Will Always Love You
13. I Love You I Honestly Love You (Gounod)
14. Wind Beneath My Wings (_From Beaches_)
15. You're Beautiful
16. The Way You Look Tonight (From _Swing Time_)
17. Up Where We Belong
18. Love Changes Everything (From _Aspects of Love_)
19. Have I Told You Lately That I Love You
20. When a Man Loves a Woman (Gounod)
Duración total: 64:36 min.
01. This Guy's In Love
02. Un homme et une femme
03. There's a Kind of Hush (All Over the World)
04. Stranger on the Shore
05. Deep Purple
06. Canadian Sunset
07. Hello
08. Stuck on You
09. The Most Beautiful Girl
10. Shadows of Your Smile
11. The Windmills Of Your Mind (From _The Thomas Crown Affair_)
12. I Will Always Love You
13. I Love You I Honestly Love You (Gounod)
14. Wind Beneath My Wings (_From Beaches_)
15. You're Beautiful
16. The Way You Look Tonight (From _Swing Time_)
17. Up Where We Belong
18. Love Changes Everything (From _Aspects of Love_)
19. Have I Told You Lately That I Love You
20. When a Man Loves a Woman (Gounod)
Duración total: 64:36 min.

Recuerdo haber comprado cassettes de Richard Clayderman en los '80s ! Me gusta mucho este artista quien nos brinda calidez y encanto.
ResponderEliminar¿Quién no se ha deleitado en su infancia y juventud con el piano de Richard Claderman? Un artista instrumental muy conocido y de moda en los 80. Gracias Jorge por el comentario. Saludos!
ResponderEliminarAl llegar a la cima de la montaña, la única verdad que encuentras es la que llevaste contigo.
ResponderEliminar—Proverbio zen
⛰️ La música que llevamos a la cima
ResponderEliminarA finales del verano en Aluminé el aire cambia de tono. No es algo que se vea con los ojos, sino algo que se percibe como una melodía suave que empieza a deslizarse entre los cerros. El viento baja distinto desde la cordillera, y mientras el mate pasa de mano en mano —aunque esta vez esté solo— uno siente que el tiempo camina más despacio.
En esos momentos me gusta mirar las montañas que rodean el valle.
Siempre me han parecido maestras silenciosas.
Hace poco recordé un antiguo proverbio zen que dice: “Al llegar a la cima de la montaña, la única verdad que encuentras es la que llevaste contigo.” Y mientras lo pensaba, observaba cómo la luz del atardecer se deslizaba por las laderas como si alguien estuviera tocando lentamente las teclas invisibles del paisaje.
Entonces comprendí algo curioso.
Muchos creemos que subir una montaña —real o simbólica— es una forma de encontrar respuestas. Pensamos que allá arriba, donde el aire es más puro y el horizonte más amplio, la vida revelará finalmente su secreto.
Pero las montañas, como la música verdadera, no entregan respuestas que no estén ya dentro de nosotros.
Solo las amplifican.
Es como escuchar una pieza de piano al caer la tarde. Las notas parecen venir de lejos, pero de algún modo despiertan recuerdos que estaban dormidos en nuestro propio interior. No es la melodía la que crea la emoción… la melodía simplemente abre la puerta.
Quizás por eso ciertas músicas nos acompañan durante años.
Hay artistas que logran tocar algo profundo, algo que no pertenece al tiempo ni a las modas. Son como viajeros del sonido que, con paciencia y sencillez, dejan caer notas en el aire del mundo. Y esas notas, sin hacer demasiado ruido, encuentran refugio en la memoria de quienes las escuchan.
Algo parecido sucede cuando uno camina hacia una cima.
El esfuerzo del ascenso, el silencio del paisaje, el latido del propio corazón… todo va despejando poco a poco el ruido interior. Y cuando finalmente uno llega arriba, el horizonte se abre como un libro antiguo.
Pero lo que aparece allí no es una verdad nueva.
Es una verdad reconocida.
La que llevábamos guardada desde antes de empezar el camino.
Aquí en la Patagonia eso se entiende bien. Las montañas no hablan con palabras, pero enseñan con presencia. Nos recuerdan que el viaje exterior siempre es también un viaje hacia adentro.
Y quizás por eso la música y las montañas se parecen tanto.
Ambas elevan el espíritu.
Ambas nos invitan a mirar más lejos.
Ambas revelan lo que ya estaba latiendo en silencio.
Mientras el mate se enfría un poco y el cielo empieza a teñirse con los colores del crepúsculo, pienso que cada persona carga su propia melodía interior. Una música invisible hecha de recuerdos, afectos, nostalgias y sueños.
Cuando subimos una montaña… esa música se vuelve más clara.
Cuando escuchamos una melodía sincera… esa música responde.
Y entonces entendemos algo sencillo y profundo al mismo tiempo:
Que la cima no nos cambia.
Solo nos permite escuchar con mayor nitidez la canción que siempre viajaba con nosotros.
Esa que comienza a sonar, suave y eterna, cuando el espíritu se atreve a mirar más allá del crepúsculo.