"Enlightenment" es el álbum debut de Zazen y una clara postal sonora de los años noventa. El disco despliega teclados envolventes, guitarras expresivas y una percusión precisa que viajan desde la música suave y acústica hasta pasajes de rock progresivo bien elaborado. La mezcla progresiva no sorprende si se considera la formación del grupo: Joaquín Liévano, ex guitarrista de Jean-Luc Ponty, Andy West en el bajo, Steve Kaplan en los teclados y Rama en la percusión, todos con actuaciones estelares y personalidad propia. La obra se articula como una trilogía de canciones construidas alrededor de cinco elementos —agua, viento, trueno, fuego y tierra—, concebidos como el fundamento de todas las cosas. El resultado es un álbum conceptual, atmosférico y refinado.
Zazen - Enlightenment (1994)
01. Brook
02. Rain
03. Ocean
04. Spring Storm
05. Desert Wind
06. Mountain Wind
07. On The Plains
08. In The City
09. In The Upper Atmosphere
10. Brush Fire
11. Kundalini
12. Forest Fire
13. Dragon Within The Earth
14. Dragon On Top Of The Mountain
15. Dragon Swallows The Earth
Duración total: 66:15 min.

La propuesta del día de hoy es la "Iluminación". Una melodía dinámica sobre los elementos, en este caso el fuego. No conocía esta banda de música propiamente New Age, ya que Rama es de esa filosofía de vida que imperaba en los '90. Una música apacible, fresca, ideal para la meditación y para alcanzar esos estados que permiten la Iluminación.
ResponderEliminarMás Allá del Crepúsculo: "La Felicidad es un estado donde no existe el ego. Para ser feliz primero hay que deshacernos del ego."
El ego es el yo separado, el falso yo, esa voz que nunca está satisfecha. El ego siempre se está quejando, por una cosa o por otra no para de quejarse y necesita tener siempre la razón. El ego vive de la comparación y necesita estar en conflicto con alguien o algo. Este falso yo no dejará que trabajemos con nuestra propia conciencia, no dejará que nos observemos a nosotros mismos.
Si dejamos a un lado el ego resurgirá en nosotros un estado muy pocas veces observado, un estado puro de conciencia, un momento de iluminación, paz y felicidad.
Como este tema hace acabado honor a su título me siento iluminada para disfrutarlo y reafirmar la felicidad que me produce la vuelta, dejando egos por ahí y fluyendo en los espacios que nos hacen bien, nos nutren y fortalecen vínculos, dicha y mucha paz es lo que me inspira este "mí espacio"...
ResponderEliminarSe te extrañaba Gloria por el blog! Ya tenemos "iluminados" varios compilados adelantados que garantizan la continuidad del blog más enigmático de la historia (bueno, es un decir... jijiji). Un espacio emblemático de la mejor música del mundo para disfrutar! Gracias por ser parte de él! Celebremos la amistad! Chin chin!
ResponderEliminarChin chin amigo y claro que estamos de celebración y al son de tan bella música y entre nos, también extrañaba bucear por acá....pero ya ta, basta de extrañadas y a recorrer camino juntos
ResponderEliminarChin chin amiga entonces! ...por los momentos compartidos desde ya hace 4 años por la meseta neuquina y valles aluminenses! El trabajo me lleva por otros rumbos este año a mi querida Villa Pehuenia en el Lago Aluminé... así que tendré que hacer más compilados para que mi viaje sea más placentero!
ResponderEliminary a pedido de mi querido amigo vuelven los cuentitos que tantas veces nos acompañaron para dejarnos pensando-nos, espero que les guste y mientras nos vamos deleitando con la música que día a día nos selecciona Neto con tanta dedicación y amor:
ResponderEliminar"Una hija se quejaba con su padre acerca de su vida y de cómo las cosas le resultaban tan difíciles. No sabía como hacer para seguir adelante y creía que se daría por vencida. Estaba cansada de luchar. Parecía que cuando solucionaba un problema, aparecía otro.
Su padre, un chef de cocina, la llevó a su lugar de trabajo. Allí llenó tres ollas con agua y las colocó sobre el fuego. En una colocó zanahorias, en otra colocó huevos y en la última colocógranos de café. Las dejó hervir. Sin decir palabra.
La hija esperó impacientemente, preguntándose qué estaría haciendo su padre. A los veinte minutos el padre apagó el fuego. Sacó las zanahorias y las colocó en un tazón. Sacó los huevos y los colocó en otro plato. Finalmente, coló el café y lo puso en un tercer recipiente.
Mirando a su hija le dijo: "Querida, ¿Qué ves?"; "Zanahorias, huevos y café" fue su respuesta. La hizo acercarse y le pidió que tocara las zanahorias, ella lo hizo y notó que estaban blandas. Luego le pidió que tomara un huevo y lo rompiera. Luego de sacarle la cáscara, observó el huevo duro. Luego le pidió que probara el café. Ella sonrió mientras disfrutaba de su rico aroma.
Humildemente la hija preguntó: - "¿Qué significa esto, padre?" Él le explicó que los tres elementos habían enfrentado la misma adversidad: agua hirviendo, pero habían reaccionado en forma diferente. La zanahoria llegó al agua fuerte, dura; pero después de pasar por el agua hirviendo se había puesto débil, fácil de deshacer. El huevo había llegado al agua frágil, su cáscara fina protegía su interior líquido; pero después de estar en agua hirviendo, su interior se había endurecido. Los granos de café, sin embargo eran únicos: después de estar en agua hirviendo, habían cambiado el agua. "¿Cuál eres tú, hija?, Cuando la adversidad llama a tu puerta, ¿Cómo respondes?", le preguntó a su hija.
¿Eres una zanahoria que parece fuerte pero cuando la adversidad y el dolor te tocan, te vuelves débil y pierdes tu fortaleza? ¿Eres un huevo, que comienza con un corazón maleable, poseías un espíritu fluido, pero después de una pérdida, una crisis, o un problema te has vuelto duro y rígido? Por fuera te ves igual, pero ¿Eres amargada y áspera, con un espíritu y un corazón endurecido? ¿O eres como un grano de café? El café cambia al agua hirviendo, el elemento que le causa dolor. Cuando el agua llega al punto de ebullición el café alcanza su mejor sabor.
Si eres como el grano de café, cuando las cosas se ponen peor tú reaccionas en forma positiva, sin dejarte vencer y haces que las cosas a tu alrededor mejoren, que ante la adversidad exista siempre una luz que ilumina tu camino y el de la gente que te rodea. Esparces con tu fuerza y positivismo el "dulce aroma del café".
¿Y tú?, ¿Cuál de los tres eres?
Café! Me dieron ganas de saborear un rico café espumoso en esta mañana fresca y nublada de domingo por Aluminé! Gracias Gloria por este cuento-enseñanza! Y encima viene bien acompañado con esta música celestial de Iluminación!
ResponderEliminarTe regalo una frase de un libro que conocí a través de Sandy y leí y me gustó mucho. Te lo recomiendo. Dice así:
"(...) Durante toda su vida había perdido el tiempo hablando de lo que había hecho y de lo que iba a hacer. Nunca había disfrutado de lo que pasaba en el momento."
El Caballero de la armadura oxidada (1989) de Robert Fisher, escritor estadounidense.