El músico John Barry es un excelente compositor, con un gran talento en su mejor momento en la banda sonora de la película "Out Of Africa (Africa Mía)". La belleza y la adecuación de la música a la película es notable; es una maravillosa manera de recordar la película, pero también lo es como una hermosa composición orquestal. John Barry ganó un Oscar por esta partitura y todavía se mantiene como un clásico. Esta no es la única banda sonora que ha hecho, pero se cree que es la mejor. Captura cada momento llevándonos a una época en que las cosas eran distintas. Recrea en su memoria toda la película, que fue una gran historia de amor. John Barry tiene un excelente oído para el romance y lo retrata con cada nota tocada.
John Barry - Out Of Africa (1985)
01. Main Title (I Had A Farm In Africa)
02. I'm Better At Hello (Karen's Theme I)
03. Have You Got A Story For Me
04. Wolfgang Amadeus Mozart - Concerto For Clarinet And Orchestra In A K622
05. Safari
06. Karen's Journey And Siyawe
07. Flying Over Africa
08. I Had A Compass From Denys (Karen's Theme II)
09. Alone On The Farm
10. Let The Rest Of The World Go By
11. If I Know A Song Of Africa (Karen's Theme III)
12. End Title (You Are Karen)
Duración total: 33:10 min.

Y el llegó el gran día de la música de Africa Mía... Banda sonora ganadora de un Oscar en el '85! Tan bella es que acá les presento una versión caserita con el tema de presentación y final de la película. Y agrego más información:
ResponderEliminarLos siete Oscar que ganó 'Memorias de África'
El romance africano dirigido de Sydney Pollack y protagonizado por Meryl Streep y Robert Redford sedujo a hace 25 años a Hollywood
Fue el romance africano que encandiló a Hollywood. El 25 de marzo de 1986 Memorias de África, dirigida por Sydney Pollack y protagonizada por Meryl Streep y Robert Redford, se llevaba siete de los once Oscar a los que optaba desbancando El color púrpura de Steven Spielberg, la otra gran candidata.
Mejor película, director, dirección artística, guión adaptado, fotografía, banda sonora y sonido; Memorias de África recogió las estatuillas más importantes. El triunfo no cogía por sorpresa a nadie ya que dos meses antes la película también había triunfado en los Globos de Oro.
Rodaje en la selva
Meryl Streep en el papel de Karen Blixen (la figura de la escritora quedó para siempre asociada a la de la actriz) y Robert Redford -ambos ya contaban con un Oscar- protagonizaron aquella apasionante historia de amor filmada en plena selva africana. Una producción dura, intensa y cara que costó 27 millones de dólares (hace 25 años). La película fue exitosa en la taquilla y también en la pequeña pantalla.
Sydney Pollack recurrió a Redford en varios filmes como Habana y siempre se rodeó de los mejores actores y actrices. Pero el día de su muerte, en mayo de 2008, la mayoría lo recordó por la película que le dio el Oscar y fascinó a la industria del cine.
Ufff... Sigo rodeado de montañas, viñedos y bodegas en mi querida Mendoza... es por ello que seguimos un día más en esta apasionada provincia vecina.
ResponderEliminarDestinos: Mendoza + San Rafael
Con múltiples opciones, estos destinos son elegidos por sus excelentes vinos regionales y las variadas actividades al aire libre que hay disponible...
Aprendí
ResponderEliminarCon el tiempo he aprendido a no creer en las palabras sino en las actitudes, porque a las primeras las rige la mente y las segundas son el reflejo de la esencia.
Aprendí, que no es cierto que la primera impresión es la que cuenta, que se necesita mucho más que eso para crear un concepto y ese punto todavía es relativo.
Aprendí, que no importa lo que digan, si no hago lo que siento me estoy traicionando y a la larga el precio que se paga por eso es muy alto.
Aprendí que es más fácil levantarse de una caída, si me animo a saltar, que de una cobardía.
Aprendí a ser libre, reconociendo mis puntos débiles y enfrentando mis miedos, antes de que estos me consuman y me sequen.
Aprendí que no es el tiempo el que sana las heridas sino el amor y la compañía.
Aprendí, que cuando se ama de verdad, queda marcado a fuego para siempre... y nada vuelve a ser igual.
He aprendido, que estar de un lado o estar de otro, es solo una barrera social, que cuando uno se atreve a escuchar la voz del corazón, crea su único y propio lado y ese es el que en verdad cuenta.
Aprendí a animarme, a arriesgarme, a jugarme y pelear por lo que creo que vale, porque eso me hace sentir realmente vivo, aunque se convierta a veces en algo peligroso.
Aprendí a seguir, aún, cuando creo que no puedo más...
y por Todo lo que Aprendí y Viví...
por Todo lo que me resta Aprender y Vivir...
y por Todo esto que Vale la Pena
decidí:
que no voy a dejarte ir...
Ohhhhh llegó el precioso tema ♥♥♥ Gracias amigo ...que emocionante ♥♥♥ !! que linda reflexion Neto...... yo agrego..... de un texto de BORGES....*Con el tiempo aprendes a construir todos tus caminos en el hoy, porque el
ResponderEliminarterreno del mañana, es demasiado incierto para hacer planes.*
Abrazo de luz amigo !
Huy... tantos comentarios sin responder... por suerte existen los días feriados para ponerse al día! SIIIIIIIII Sandy! Por fín salió este tema de película!
ResponderEliminarGracias por la reflexion que compartis! A seguir construyendo este camino que ya transitamos hace más de dos años y que nos lleva a los lugares más insospechados más allá del crepúsculo con la mejor música!
Dale.... te acompaño.... a transitarlos.....uiiiiiiiiiii!!
ResponderEliminarSe ve que hay gente que se pierde en esos lugares insospechados... y el tiempo pasa... nos vamos poniendo...
ResponderEliminarViejos.....no......maduros y experimentados....si....jajajajjajaja, yo no me pierdo.... me abducen los lugares y después me devuelven ...jajajajajj
ResponderEliminaruuuu q genial, NETO, LA IDEA QUE TUVISTE DE QUE SE NOS AVISE CUANDO HAY RESPUESTA A LOS COMENTARIOS!me encanta!!!!
ResponderEliminarjajaja... viejos son los trapos, decía mi abuela! (dicho popular que no entendía... hasta ahora! jajaja)
ResponderEliminarSandy, ¿a dónde de abdujeron ahora? Contá... ¿qué lugares visitaste ultimamente?
Ups... esa idea de los comentarios no fue mía... creo que es una opción que había que tildar... y que estaba en el blog desde sus comienzos! Yo jamás la usé...pero veo que vos LA DESCUBRISTE!!! BRAVO!!!
buaaaa ,si pero me salio solo en este tema....y está genial.... porque hoy me llego un mail con una respuesta ....buaaaaa....quierooooo....porque es una especie de brujumatik que te lleva a donde hay comentarios nuevos y no se pierden ....buaaaa...dale activala para todos...si se puede.....♥♥
ResponderEliminarBuenísima idea la de avisar respuesta a los comentarios. Al final era una opción que hay que tildar justamente debajo de este cuadro de escritura de comentarios... Así que espero que estas lines te lleguen por mail asi seguimos disfrutando de la buena compañía juntos!
ResponderEliminarThis album is beautiful .. a peaceful soundtrack. Not forgotten ..
ResponderEliminarIt is also an excellent movie from the '80s that I really enjoyed and bought the cassette to listen to. Thanks for write.
ResponderEliminarFor each day of the new year, a new yearning to strive for and strive for ... Blessings on your new Vaykorus projects!
Este álbum es hermoso ... una banda sonora tranquila. No olvidado ..
Tambien es una excelente película de los años '80 que disfruté mucho y me compré el cassette para escuchar. Gracias por escribir.
Por cada día del nuevo año, un nuevo anhelo por el que luchar y esmerarse... ¡Bendiciones en tus nuevos proyectos Vaykorus!
🌄 Ecos más allá del crepúsculo
ResponderEliminarAquí, en mi casa de Aluminé, Neuquén, mientras el otoño se abre paso entre ráfagas de viento frío y hojas que giran lentamente hacia el suelo, me siento con una taza de té con limón, aún recuperándome de los últimos tres días de gripe. La garganta arde suavemente con la acidez del limón, y cada sorbo parece despertar recuerdos y pensamientos que había dejado en suspenso.
Releo los comentarios de quienes, desde 2014, han compartido su asombro ante la música de África Mía y la película Memorias de África: la fascinación por la belleza que trasciende el tiempo, la magia de los paisajes africanos, y el valor de aprender a escuchar, no solo con los oídos sino con el corazón. Me impresiona cómo palabras simples, reflejando experiencias cotidianas y sentimientos profundos, pueden abrir ventanas hacia lugares insospechados, mucho más allá del crepúsculo.
Siento que la vida se parece a esas conversaciones en línea: una mezcla de historia, emoción y pequeños descubrimientos. Yo hablaba de aprender a confiar en los actos más que en las palabras, de saltar a pesar del miedo, de amar y ser marcado por ese amor, y de construir caminos en el presente porque el mañana siempre será incierto. Sandy añadía la risa, la luz, la complicidad de sentirse abducido por lugares mágicos y luego ser devuelto, transformado, al mundo cotidiano. Cada frase es un recordatorio de que el tiempo no borra las emociones, sino que nos deja la oportunidad de visitarlas, contemplarlas y aprender de ellas.
Pienso en cómo el espíritu se mueve en esos instantes: como un viajero que atraviesa paisajes sonoros o africanos, como la banda sonora que acompaña cada memoria, cada decisión, cada paso hacia lo desconocido. Aprender a responder a la vida con conciencia, a abrazar la incertidumbre, es como escuchar esa música que nos transporta: hay silencios y notas que se repiten, hay cadencias inesperadas y finales que se dilatan en el aire, dejándonos un sabor a eternidad.
Hoy, desde esta ventana patagónica, comprendo que lo esencial no es cuánto dura un viaje, ni cuántas películas o canciones vemos o escuchamos, sino cómo permitimos que cada experiencia nos transforme. La gripe, el té, el otoño y los recuerdos se mezclan en un lienzo de introspección: mi alma se mueve en esos sonidos y palabras, explorando territorios invisibles que solo existen para quienes se animan a sentir, a aprender, a estar presentes.
Como dijo Borges, construir caminos en el hoy es la única certeza que tenemos; cada acto, cada elección, cada reflexión es un puente hacia esos lugares insospechados que nos esperan más allá del crepúsculo. Y al igual que la música que nos acompaña, nuestra vida no se toca una sola vez: se interpreta, se reinventa y se comparte, dejando ecos que otros también podrán escuchar, años después, como nosotros escuchamos la magia de Memorias de África.
En este instante, mientras el viento agita los sauces y mi té se enfría lentamente, me permito viajar: sin prisa, sin miedo, con la conciencia de que cada emoción, cada aprendizaje, cada acto de amor o de coraje, nos acerca a lo que verdaderamente vale la pena. Más allá del crepúsculo, en esos espacios donde los sonidos y los sentimientos se encuentran, ahí reside la eternidad que buscamos.